En el Ritz habrá champaña con oro
Lunes, 27 Diciembre 2010

En diez segundos se nos va el año y en diez segundos los organizadores de fiestas de Año Nuevo comienzan a jugarse la vida. Hacen fuertes apuestas económicas, y hasta las cero horas del año nuevo no saben cómo les irá. A pesar de esto, cada año, más y más personas organizan fiestas para recibir el Año Nuevo.



por Mario Riveros M.

Este año, incluso el socio de Celfin Jorge Errázuriz está preparando una para unas 300 personas en la Casa Wilson de Zapallar.

Hay desde fiestas gratuitas en las calles de Santiago y Valparaíso, hasta pagadas. Éstas van desde los $10 mil con barra libre hasta los casi $200 mil por persona.

En el rubro aseguran que se trata de un negocio rentable pero riesgoso. "El problema es que se invierte harto, y los bancos no prestan para este tipo de eventos, por lo que hay que buscar inversionistas o encontrar financiamiento propio", dice Guillermo Italiani, socio de la productora Trucko, que organiza las fiestas Elévate en Espacio Riesco. Para tener éxito no dejan nada al azar. Este año, por ejemplo, esta productora les preguntó a sus clientes qué música querían escuchar para Año Nuevo. Según dicen, ya agotaron su primera preventa (que partía en los $15 mil), y han vendido más del 50% de las 8 mil entradas que tienen programado vender.

También se están organizando fiestas en la Cúpula del Parque O'Higgins (Emotion), y en locales como el Centro Cultural Amanda, la Ex Oz, Las Urracas, el Palacio Concha o el Castillo Hidalgo, las que se suman a cenas en hoteles y en restaurantes.

Una de las fiestas más caras será la del Hotel Ritz: $175 mil por persona. En el hotel dicen que en agosto ya tenían vendido el 80% de los cupos, entre ellos tres novios que pedirán la mano esa noche. En menos de una semana celebrarán con una copa Gold Chandon, de champaña con oro líquido comestible.

En regiones después del terremoto

A más de 10 meses del terremoto, las zonas más afectadas también tendrán sus producciones para el año nuevo. En Concepción, la fiesta Mamboo congregará a cinco mil personas y, según su organizador, Humberto Miguel, ya tiene el 60% de sus entradas vendidas.

En Pingueral, justo al lado de Dichato -una zona devastada por el terremoto-, el productor Matías Henríquez está preparando una fiesta Black & White. "Hay que volver a parar la región. Acá, la economía, la gente y la diversión tienen que seguir funcionando", dice. La pista de baile estará justo donde hasta antes del terremoto había restaurantes. La fiesta, dice, ya tiene el 50% de sus dos mil entradas vendidas.

Otra zona complicada por el terremoto y donde habrá celebraciones es en Talca. Los amigos Hugo Milard y Cristián Castro -hijo del alcalde de la zona- están preparando Amnesia 2011, a la que esperan lleguen seis mil personas, que pagarán entre $10 mil y $35 mil.

Y hay artistas que se multiplican para estar en varias fiestas esa noche. La Sonora de Tommy Rey estará en la fiesta del Muelle Barón, en Valparaíso, en la del Sport Club de Quillota y en la fiesta Full de Reyes de Melipilla. Todo entre las 2 y las 7 de la mañana, tour por el que recibiría más de $50 millones.

fuente: diario.elmercurio.com/Foto: recurso digital El Mercurio

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