La Bandera Azul es una certificación y una ecoetiqueta que, de forma voluntaria, solicitan los países que quieren pasar la inspección para obtener este reconocimiento. Las concede anualmente la Fundación para la Educación Medioambiental (FEE) a playas y puertos deportivos que superen unos estrictos controles en la calidad de sus aguas, así como en información y educación ambiental, seguridad, servicios y gestión medioambiental.
Brasil entró ya en 2009 en el grupo de países que cuentan con esta reconocida certificación medioambiental, y ahora el sello le ha sido concedido de nuevo a una playa brasileña, la del ‘Tombo’, situada en la isla Guarajá, en el estado brasileño de Sao Paulo.
Guarujá es un una isla brasileña situada a 89 kilómetros de la ciudad de São Paulo, la tercera más grande de su litoral. Campos de golf y un ambiente nocturno de lo más animado, conviven aquí con playas salvajes y aldeas de pescadores. La playa de Tombo tiene una extensión de poco menos de un kilómetro y está situada frente a la isla de la Moela, que tiene un faro del siglo XIX, y es muy frecuentada por los surfistas, por su oleaje.
La Playa Tombo se une así a la playa Jureré Internacional, en Florianópolis (Santa Catarina), que fue la primera playa brasileña (y la primera de América Latina) certificada con este sello el año pasado y que acaba de renovar su bandera un año más.
Actualmente, la Bandera Azul ondea en más de 3.450 playas y puertos de 41 países de Europa, África, Caribe, América y Oceanía. España es el país con más playas (520) certificadas con Banderas Azules y Alemania el país con más puertos deportivos certificados con este sello (111).
fuente: Expreso

