por Manuel Sierra
Tres ediciones atrás hablábamos de la irracional actitud del sindicalista de APLA, Jorge Pérez Tamayo, y de que había llegado el momento de que un juez lo declare culpable de malversar equipamiento del Estado en beneficio propio.
Casi sin trascendencia y ocupando poco espacio en los medios (cosa inexplicable por cierto ya que todos, más o menos se llenaron las bocas y las páginas tirándole dardos al sindicalista) nos enterábamos en estos días que un fiscal federal había solicitado a un juez “se impute al jefe de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), por considerar que sus maniobras gremiales ponen en peligro el normal funcionamiento de la actividad aeroportuaria”.
Este fiscal se llama Jorge Di Lello, y entre sus argumentos esgrimía que habría que aplicar medidas preventivas para controlar el gremio que lidera Tamayo por sus constantes entorpecimientos de la circulación aerocomercial.
¿Qué será este fiscal, un alma con visión clara, un kamikaze que se arroja sobre el enemigo sin medir las consecuencias o un político de raza? Sea como sea desde estas páginas le damos la bienvenida a toda acción que ponga en perspectiva el accionar de personajes nefastos que lo único que hacen es poner piedras en las ruedas afectando a sectores tan sensibles como la comunicación aérea interna y externa, fundamental para el desarrollo del turismo nacional.
No podemos creer que nadie se de cuenta de que los sucesos de estos 28 nefastos días de la operatoria de los vuelos de cabotaje en Ezeiza ocupan más espacio en los medios de comunicación masivos del mundo que el crecimiento en el ranking de la Marca País Argentina, o del éxito del último fin de semana largo, y por lo tanto opacan tanto esfuerzo de promocionarse dentro y fuera de las fronteras.
Como decíamos en el editorial 223 “ya va siendo hora que a este gato alguien le ponga su cascabel”, ojalá que no se lo quite de un zarpazo y suene fuerte ante los estamentos judiciales para que reciba las sanciones que le correspondan.
Esperemos que de ahora en adelante este fiscal y los involucrados en la causa puedan viajar en Aerolíneas Argentinas en el futuro.
fuente: mensajeroweb

