Un chef y un médico enseñan a comer
Lunes, 08 Noviembre 2010

Ferrán Adrià y Valentín Fuster lanzan "La cocina de la salud". Dos genios, de la cocina y de la medicina, se han puesto manos a la obra. El responsable de El Bulli y el director del Instituto Cardiovascular del hospital Mount Sinai de Nueva York y del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) habían unido fuerzas hace cinco años para la Fundación Alicia (Alimentación y Ciencia), un proyecto puntero aliado hoy con Harvard. Ahora, con argumentos de peso, dan lecciones en un libro.



"Nunca habíamos tenido tanta información sobre alimentos y nunca antes habíamos comido tan mal. Si no comemos mejor y no cuidamos más nuestra salud no es porque nos falten datos. Es más bien porque en muchas ocasiones no los tenemos en cuenta". Así de categóricos se muestran Adriá y Fuster en su libro La cocina de la salud (Planeta), escrito en colaboración con el periodista de ciencia Josep Corbella.

No querían hacer algo oportunista. "Libros de nutrición hay millones. Y con la salud se manipula mucho. Aportamos pragmatismo frente a populismo", avisan. Y le dan un toque a los que leen pero no asimilan: "La gente dice `me gusta esto, luego es bueno y sano`. Eso es engañarse", insiste Adrià. Según Fuster, "llevar una vida sana es cuestión de actitud".

Como "es difícil escribir un libro sobre alimentación y salud que no sea un tostón", se les ocurrió "novelar" el contenido. Así que el transcurrir de un día en la vida diaria de una familia con tres hijos y la abuela sirve para enseñar a desayunar, comer y cenar. A ir al supermercado, a organizar la heladera, a cocinar los sábados para el resto de la semana; a valorar las proteínas, los hidratos de carbono, las grasas, los aportes vitamínicos; a educar el paladar con propuestas divertidas y fáciles. Se puede usar la imaginación y las hierbas para animar platos con poca sal o con verduras. También se rompen mitos: sobre los congelados, los microondas, el vino o la comida preparada. "No hay que demonizar la industria alimentaria, sino apoyar a quien lo hace bien", resalta Adrià.

"Un estilo de vida saludable no está reñido con disfrutar comiendo. Hay que comer de mucha calidad y en su justa medida", insisten. Empeñados "en la educación alimentaria y en el compromiso social y didáctico", intercambian saberes en los centros de investigación Fundación Alicia (Alimentación y Ciencia, http://www.alicia.cat/) y SHE (Foundation for Science, Health and Education, http://fundacionshe.com/). Y piden, exigen, un esfuerzo: hay que sacar el tiempo de donde sea para ejercitar las piernas y el corazón.

En sus planes tienen además un importante programa divulgativo de nutrición y salud integral dedicado a los escolares de tres a seis años. Va dirigido tanto a los niños como a los profesores y los padres.

fuente: El País de Madrid

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