Las autoridades informaron que los pasajeros podrán ser sometidos a pruebas de seguridad adicionales, como registros con perros, inspecciones corporales y otros métodos de detección de explosivos.
El presidente estadounidense, Barack Obama, declaró ante la prensa que el descubrimiento de los paquetes representaba una "amenaza real y creíble" contra su país.
Aunque el mandatario no vinculó el origen de los paquetes con el grupo Al Qaeda, varias agencias de noticias citan a funcionarios estadounidenses que le atribuyen responsabilidad a esta organización.
El asesor de Obama en cuestiones de seguridad, John Brennan, dijo que la célula yemení es en estos momentos la más activa de Al Qaeda.
Los paquetes fueron encontrados en dos aviones de mercancías de la compañía estadounidense UPS en Dubai y Reino Unido, que habían partido de Yemen, gracias a la alerta dada por los servicios de inteligencia de Arabia Saudita.
Barack Obama dijo que el presidente yemení, Alí Abdallah Saleh, le había prometido la plena cooperación de su país en la investigación de la amenaza. Sin embargo, el Gobierno yemení divulgó más tarde un comunicado en el que negaba que los aviones hubieran partido de su país.
Las áreas tribales y montañosas de Yemen, sobre las que el Gobierno no ejerce control, sirven de refugio a los milicianos de Al Qaeda, según las servicios de inteligencia occidentales.
La filial de Al Qaeda en este país es una de las principales preocupaciones de los expertos en seguridad estadounidenses desde la Navidad de 2009, cuando un joven nigeriano que había sido instruido por esa organización intentó detonar unos explosivos en un avión que iba a aterrizar en Detroit.
en base a: BBC

