Nos equivocamos”, dijo la arqueóloga Piedad Champi, encargada ahora de la restauración de Andenes Orientales que, dentro de un año, formará parte del circuito turístico, según el jefe del Parque Arqueológico de Machupicchu, Fernando Astete. Los arqueólogos han dividido el sitio en cinco sectores; cada cual es más bajo que el anterior para asegurar variedad de microclimas.
Al primer sector lo llaman Catarata, porque las terrazas no alineadas remiten a caídas de agua. Fueron construidas sobre un farallón con apariencia de muralla.
El sector 2 destaca por la poco usual forma de los andenes: convexos, angulosos, estilizados. En el sector 3 llaman la atención los disipadores de agua, una especie de caminos cuesta abajo por donde discurre el agua que drena de las lluvias.
En el sector 4, el más sorprendente, además de las orquídeas destacan seis fuentes de agua mezcla de utilidad con culto religioso. Son esculturas geométricas, rodeadas por piedras dispuestas en dirección a la salida del sol.
El sector 5 es aún inaccesible.
fuente: travelupdate

