La última decisión judicial al respecto establece que la prohibición es únicamente para las operaciones a través de turoperadores. De esta forma, Be Live puede comercializar los alojamientos en litigio en todo el mundo y a través de cualquier medio, excepto en Estados Unidos, Canadá y Europa, donde no puede hacerlo mediante mayoristas pero sí en su web y vía telefónica. La resolución definitiva del conflicto se espera para enero.
Los problemas entre Globalia y Oasis comenzaron cuando estalló la crisis de la Gripe A en México, lo que provocó que nueve de los 10 alojamientos que el grupo de Juan José Hidalgo gestiona en el país tuvieran que permanecer cerrados más de un mes. La corporación explicó entonces a su arrendatario que el alquiler a abonar no podría ser el mismo que si los establecimientos hubiesen funcionado con normalidad.
Sin embargo, el propietario de Oasis, Pedro Pueyo, se mostró contrario a esta medida y una de sus empresas, encargada de gestionar en el mercado americano los derechos de explotación comercial de los hoteles en cuestión, acudió a un juzgado de Atlanta para comunicarle que Globalia no podía ‘vender’ dichos establecimientos porque no era la dueña de la marca.
fuente: Araceli Guede-hosteltur

