Hace cinco años que se viene experimentando, y ya ha llegado.
La diferencia con los asientos normales de los aviones es mínima: el asiento del medio se encuentra ligeramente más abajo y ligeramente más atrás. Esto, según los expertos es mejor, aunque a simple vista cuesta ver las ventajas. Se dice que una de las diferencias es que los pasajeros no se golpean con los codos y los que tienen un exceso de peso no colisionan con los compañeros al estar a distinta altura.
Para el final de 2020, los primeros cincuenta aviones con esta nueva configuración de asientos estarán volando, según se anunció ayer.
La idea procede de una pequeña empresa americana, Molon Labe Seating, que apenas está constituida por seis personas, incluyendo su departamento de ventas. Por supuesto, el asiento está pensado para vuelos cortos. Debido a que ni los respaldos ni las parte inferior de los asientos se tocan, son un poco más anchos, ‘robando’ unos seis centímetros en cada fila de tres asientos.
Aunque no se ve en la fotografía, por razones obvias, el asiento del medio se mueve ligeramente para la entrada y la salida de los pasajeros, durante la carga y descarga.
La compañía está trabajando en el asiento S2 y S3, pensado para vuelos de largo recorrido.
Portal de América - Fuente: preferente.com

