En 2017 el Gobierno nacional había presentado un plan aerocomercial para facilitar que más empresas operen las rutas aéreas de la Argentina y conecten provincias con el mundo, sin tener que pasar por la capital del país. Dos años más tarde, la demanda de vuelos internos mermó y tres rutas que vinculan a Rosario con otras ciudades argentinas e internacionales se dieron de baja.
Los servicios cancelados son el reflejo de la situación que hoy se presenta. La aerolínea brasileña Azul dejará de volar a este polo santafesino desde el 1º de abril, suspendiendo la ruta que une el aeropuerto “Islas Malvinas” con Porto Alegre. Desde la firma declararon que esto se debe a que necesitan las aeronaves para volar dentro de Brasil. La compañía había comenzado su labor allí el 24 de marzo de 2018, con un enlace semanal con destino a Recife. Una semana más tarde anunciaban la ruta Rosario/Porto Alegre con inicio el 3 de julio del mismo año. Y ahora, nueve meses después, la suspenden, a pesar de la buena ocupación de esta conexión, por “decisiones independientes de su alta cantidad de pasajeros”, comentaron.
También Latam, pero recién el 19 de julio, cancelará el enlace San Pablo, lo que afecta aún más la conectividad de la metrópoli al perder la operación hacia las opciones que ofrece Guarulhos como principal hub sudamericano, con polos dentro de Brasil como hacia Europa, África o Asia. Esta había sido inaugurada en enero de 2014. Por su parte, ante el anuncio, desde la aerolínea explicaron que la decisión se debe al “contexto económico actual, el impacto de la devaluación del peso argentino y la demanda en la ruta”. Pero mantendrán la oferta rumbo a Santiago de Chile y Lima.
El mes pasado, Avianca comunicó que se discontinuaban sus servicios en la ciudad santafesina desde el 1º de marzo, dejando sin efecto la conexión entre Reconquista, Rosario y Buenos Aires.
Hacerle frente
Ante este panorama dialogamos con Héctor De Benedictis, secretario de Turismo de Rosario, quien nos habló sobre la situación que se presenta y cuánto afecta estas medidas. “Tenemos la segunda facturación emisiva del país. Pienso que todos vieron la oportunidad de quedarse con una parte del queso y cuando la relación cambiaria se volvió desfavorable en Argentina algunas se cancelaron, como Sky, y otras redujeron, como Latam”, sentenció. Y agregó: “La gente empezó a retraerse en sus compras después del verano, probablemente las habían hecho de manera anticipada, y esto va a ocurrir en todo el país”.
Consultado sobre el futuro de las conexiones, el funcionario comentó: “Estamos abocados a la captación de nuevos vuelos desde que empezó la gestión, hace dos años. A su vez, el aeropuerto tiene un plan de obras verdaderamente importante. Nosotros seguimos trabajando para consolidarlo con absoluta confianza en que la región va a saber responderle”. Para De Benedictis esta es una problemática nacional: “La situación cambiaria, esta devaluación, jugó absolutamente en contra de este destino que es 90% emisivo y 10% receptivo, pero no creo que sea un tema solamente nuestro sino de Argentina en general”.
Y destacó que no reciben colaboración de Nación: “Mediante la conectividad aérea hemos tratado de ser otra puerta al país, solos sin aporte del Inprotur, ni de Nación, como el que han tenido otros lugares, durante estos años. En cambio, sí se ve el aporte a los aeropuertos y hay una clara discriminación a Santa Fe, y en obras públicas. Es un gobierno de distinto signo político, acá había que levantar a ciertas ciudades y otras no le importaban”, sentenció. Y añadió: “Me apena esta realidad, no hay nadie que me pueda convencer de lo contrario, no hay números para eso”.
En tanto, Eduardo Carey, socio gerente de FreeWay, asimismo mostró su preocupación sobre la situación: “El escenario no es muy auspicioso como para decir que ‘está funcionando bien’, evidentemente la caída de la demanda lleva a que se reacomoden las frecuencias”. Pero, expresó sus expectativas positivas: “Yo soy optimista porque siempre pasó lo mismo cuando bajaban los vuelos. Sin embargo hay un pedido de Flybondi para sumar a Rosario, y también hay una posibilidad de Norwegian. Las conexiones serían Tucumán, Iguazú y Bariloche, según lo que anunció el aeropuerto”. En este sentido, el presidente de la Asociación Rosarina de Agencias de Viajes, Claudio Manibesa, expresó: “Esto nos afecta y nos quita herramientas, pero ante una decisión así tenemos que reordenarnos, reacomodarnos y seguir apuntalando al turismo. No hay otra alternativa, no podemos bajar los brazos”.
Portal de América - Fuente: Réport en línea

