De acuerdo con un despacho de EFE, desde la Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP, en inglés) informaron que han gestionado más de 100.000 solicitudes de visados de turista al día en los últimos meses, mientras que antes solían registrar una media de 40.000 a 50.000 al día.
La tarifa de 14 dólares fue anunciada el pasado 6 de agosto y entrará en vigor en breve, aunque desde países como Japón, y también desde la Unión Europea, se han emitido muchas objeciones a la misma, apuntó al respecto David Donahue, representante del Departamento de Estado.
Sin embargo, el funcionario recalcó que esta cuota servirá para promover el turismo de Estados Unidos mediante instituciones privadas. "Muchos países tienen organismos públicos para desarrollar esta actividad, pero aquí en los EE.UU. no tenemos nada parecido. Por eso la idea es invertir para promover que vengan turistas aquí", señaló Donahue.
La autorización electrónica obligatoria para viajar al país es un requisito indispensable que impusieron las autoridades locales como refuerzo de sus medidas de seguridad.
Hasta ahora el trámite era gratuito, pero a partir de este mes los turistas tendrán que pagar 14 dólares: 10 que se destinarán a promover el turismo en el país y los otros 4 para sufragar gastos administrativos del Sistema Electrónico de Autorización de Viaje (ESTA, en inglés), explicó el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés).
El 12 de enero de 2009, Estados Unidos determinó que los pasajeros procedentes de países que no necesiten visado para estancias de menos de 90 días, como España, tienen que obtener previamente una autorización electrónica.
En concreto, requería a los ciudadanos de 22 países de la Unión Europea (UE), así como de otros 13 Estados, registrarse con suficiente antelación en la página web https: esta.cbp.dhs.gov.
El ESTA sustituyó al tradicional formulario verde, conocido como el I-94W, que los viajeros solían rellenar en el avión y entregar a su llegada en el control de inmigración en EE.UU.
El formulario electrónico está disponible en 21 idiomas y el pasajero tiene que poner, en inglés, sus datos personales, número de pasaporte, número de vuelo y proporcionar una dirección en EE.UU., así como contestar siete preguntas relacionadas con enfermedades, detenciones, terrorismo, espionaje y narcotráfico, entre otras.
Una vez completado el proceso, el sistema informático puede dar tres respuestas: autorización aprobada, autorización no aprobada o autorización pendiente, caso este último en el que el pasajero debe entrar al menos 72 horas antes de su viaje en la página web para recibir una respuesta definitiva a su solicitud.
Si la autorización es denegada, el viajero debe solicitar un visado en el consulado o la embajada estadounidense.
fuente: caribbeannewsdigital

