“Una masificación turística no es buena ni para el residente que lo sufre, ni para el visitante, que se lleva una mala experiencia en sus vacaciones”, señala Barceló, quien insiste en que “si seguimos en esta situación de crecimiento continuado, en unos años tendremos un problema grave”. “El éxito no se puede mirar en el número de personas que llegan. Hemos visto cómo en unas décadas se ha pasado de seis millones de turistas en las islas a catorce, y mientras tanto los ciudadanos de Balears pasaban de estar segundos del Estado en renta por habitante a quedarse mucho más atrás”, apunta.
El consejero de Turismo afirma que hará lo que esté a su alcance para evitar que el próximo verano se dé la “saturación” de esta temporada. De hecho, el Ejecutivo balear ya está preparando medidas tanto de tipo legislativo como la ley que regulará el alquiler vacacional como de promoción para reforzar el turismo de invierno.
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