La esposa del presidente estadounidense llegó el pasado miércoles a la localidad andaluza de Marbella acompañada de su hija menor Sasha, de 9 años de edad, y unos amigos, para pasar unos días de descanso.
Las Obama se han alojado junto a un numeroso contingente de miembros de los servicios de seguridad en el complejo hotelero de lujo Villa Padierna, en el que según medios españoles han alquilado alrededor de 60 habitaciones.
El costo por noche en dicho establecimiento, gestionado por la cadena Ritz Carlton, oscilaría entre US$500 y US$6.600.
La Casa Blanca, en boca de su portavoz, Robert Gibbs, se ha negado a comentar los detalles de la visita.
"La primera dama está de visita privada. Es una ciudadana privada y está de viaje personal con su hija. Y ya no voy a comentar nada más al respecto", señaló Gibbs.
Pero algunos medios de comunicación en EE.UU. se han apresurado a cuestionar la idoneidad del viaje, en un momento en el que la economía estadounidense todavía está sintiendo los efectos de la crisis económica mundial, con una tasa de desempleo cercana al 10%.
Dinero público
El diario The New York Times señaló que fuentes del gobierno estadounidense aseguraron que tan sólo se pagan con dinero público los gastos de los miembros del servicio secreto que acompaña a Michelle Obama y su hija, y que ascenderían a unas 60 personas.
Según el diario, el avión con el que voló a España la primera dama cuesta unos US$11.351 por hora, por lo que el costo del viaje de ida y vuelta ascenderá a unos US$160.000 dólares.
Michelle Obama reembolsará a las arcas públicas el equivalente a dos billetes de avión en primera clase, según el mismo medio.
Además, funcionarios de la Casa Blanca señalaron que la esposa de Barack Obama paga por su alojamiento y otros gastos diarios, y los amigos con los que ha viajado también pagarán sus propios gastos.
Pero no sólo el costo de las vacaciones ha causado polémica, sino también el destino elegido.
Algunos medios se han preguntado por qué Michelle Obama no decidió pasar sus vacaciones en suelo estadounidense, en un momento en el que las economías locales, como la del Golfo de México, están necesitadas de los ingresos de la industria turística.
fuente: BBCMundo

