
Blanca Chávez es de Arequipa que es como ella misma dice, la tierra de peruanos notables de la literatura y el arte como por ejemplo Mario Vargas Llosa y su infancia transcurrió entre la altura de esa ciudad natal y la capital limeña adonde se radicó finalmente con 14 años, contrayendo matrimonio por primera vez a los 16 enviudando a los 39. Junto a la crianza de sus hijos se caracterizó siempre por ser inquieta y buscar un futuro mejor.
Hace un tiempo en una charla compartida en Portal de America Radio, nos contó que "como no tenía frigidaire iba todos los días al mercado a hacer la compras con un sol (moneda peruana) que le daba su esposo entonces. Gastaba 0,50 y ahorraba 0,50 de esa manera pude juntar y empecé a comprar lápices de labios y otros productos por el estilo y los vendía en comercios pequeños por un poco menos de valor que lo que ellos los compraban y de esa manera pude ir haciendo un capital que me permitió, con la ayuda de mi abuela que tenía una picantería (pequeño resaturante) hacer la entrega para comprar mi casa. Al poco tiempo puse una bodega (pequeño almacén) que luego se convirtió en un minimarket babstante grande. Más tarde incursioné en el transporte escolar y llegué a tener doce unidades".

Luego vinieron los restaurantes y la historia más conocida.
Blanca vive en Lima y Arnaldo en Montevideo, viajan uno hacia el norte y la otra hacia el sur cada vez que es necesario para que no pasen muchos días sin verse pero lo mejor es cuando emprenden viaje juntos por las obligaciones de Arnaldo a nivel internacional.
Blanca considera que este sistema es el del matrimonio perfecto porque cada reencuentro (los cuales por obvias razones son más frecuentes que para una pareja convencional)está lleno de felicidad. Se considera muy afortunada y muy respaldada por su esposo en todo.
Los platos preferidos de Arnaldo en El Rocoto son "Lomo saltado" y el "Seco de res".
En nuestro caso, viniendo de su mano, nos inclinamos por el cochinillo que le queda delicioso y aguardamos cumpla con su promesa de hacer que nos guste el cebiche.
Las veces que juntos comieron mejor por el mundo fue en el restaurante de pescados del Hilton de Atenas y en el Hotel Vila del Este en el Lago Di Como.
Dice Blanca que tomar vino blanco con el pescado es una regla pasada de moda, que hay que tomar el vino que uno prefiera y con esa opinión nos dejó muy felices ya que pensamos igual.
Desde este sur del mundo vía Lima, le enviamos a Blanca nuestras felicitaciones por el nuevo logro.
Portal de América - por SAH

