Diez respuestas sobre la nueva política de transporte en la Argentina
Consultado por Rèport, el referente de Transporte del Gobierno de Mauricio Macri, contó cuáles son las metas para el ámbito aerocomercial.
Entre ellas, aseguró que la intención es duplicar -en cuatro años- la cantidad de pax de cabotaje, que hoy rondan los 10 millones. A su vez, sobre la reducción de subsidios para AR y AU, indicó: “Apuntamos a reducir el déficit con una mejor programación de los vuelos”. Y además de reconocer que “no está en carpeta implementar una política de cielos abiertos”, adelantó los lineamientos dispuestos para el terrestre y los cruceros.
¿Cuáles serán los pilares fundamentales de la política aerocomercial para esta nueva etapa?
- El sector aéreo es fundamental para conectar al país y a los argentinos y potenciar el desarrollo de las regiones. Vamos a fomentar el sector aéreo en su conjunto para que se expanda en forma integral. Queremos que nuestra aerolínea de bandera crezca de manera sustentable y cumpliendo su rol social, que es unir a los argentinos. Y que crezca todo el sector: queremos duplicar en los próximos cuatro años la cantidad de pasajeros de cabotaje, que hoy es de unos 10 millones de pasajeros; tener más vuelos, más rutas y más operadores.
¿Cómo piensa potenciar la aviación comercial ligada al turismo nacional e internacional?
- En vistas del crecimiento que buscamos, es fundamental mejorar la calidad, la capacidad y la seguridad de los servicios aéreos. Para lograrlo lanzamos un plan de modernización para 14 aeropuertos, distribuidos a lo largo de todo el país, incluyendo inversiones en infraestructura, como ampliación de pistas, torres de control, modernización de terminales. Vamos también a mejorar la seguridad de los vuelos con la creación de organismos como EANA (Empresa Argentina de Navegación Aérea), que por primera vez van a centralizar en forma profesional el control aéreo. Va a ser fundamental también el rol de la ANAC, en la regulación de las actividades aerocomerciales en su conjunto. Por supuesto, habrá además un trabajo articulado con las provincias para desarrollar polos turísticos así como industriales y comerciales, que contribuyan a aumentar la demanda de pasajes.
El Ministerio de Transporte está trabajando para reducir los subsidios en AR-AU. ¿Cómo se programará esta reducción a corto y mediano plazo? ¿De qué montos se está hablando?
- Aerolíneas Argentinas es una empresa y debe ser rentable, porque si no lo es, la carga recae sobre los hombros de los argentinos que la financian con sus impuestos.
Teniendo en cuenta que la empresa ha necesitado aproximadamente 500 millones de dólares por año de parte del Gobierno desde que fue estatizada, apuntamos a reducir el déficit con una mejor programación de los vuelos, optimizando el servicio para que más gente elija volar con la empresa, y reducir cargos que no redundan en un mejor servicio, o que directamente no están relacionados con la prestación.
¿Hay lugar para nuevas líneas aéreas? ¿Se abrirá la explotación de servicios regulares a nuevas empresas?
- Nuestro principal objetivo de política aerocomercial es duplicar la cantidad de pasajeros aéreos en el mercado de cabotaje. Es un mercado que ha crecido muy poco en los últimos 20 años, en el que prevemos semejante crecimiento, hay lugar para que nuevas compañías empiecen a operar nuevos servicios y nuevas rutas. Queremos que haya interés en desarrollar nuevas rutas y conectar mejor el país. En estos meses ya autorizamos frecuencias a Lima desde Rosario, Mendoza y Salta, nuevos vuelos a Uruguay y hay interesados en conectar más puntos del interior del país con Colombia y Panamá. En el plano internacional, muchas aerolíneas que dejaron de volar a Argentina están interesadas en volver a hacerlo, y se prevén nuevas conexiones desde el interior del país a lugares como Europa.
¿Qué postura tiene sobre las políticas de cielos abiertos? ¿Hay nuevos acuerdos bilaterales en carpeta sobre frecuencias o rutas aéreas?
- No está en carpeta implementar una política de cielos abiertos. Vamos a tener un rol activo para que la operación crezca de forma ordenada y atendiendo a expandir la cobertura en el territorio, desarrollar el trabajo argentino y consolidar el crecimiento de empresas locales. En el corto plazo no hay nuevos acuerdos bilaterales; sí tenemos la misión de cumplir todos los acuerdos que el país ha firmado, y consolidar la relación con otros países.
Con respecto a la inversión en terminales aéreas. ¿Qué porcentaje del monto le corresponde al Estado nacional y qué parte al concesionario de AA2000?
- La mayor parte de las inversiones que hemos anunciado, para aeropuertos de todo el país, la va a llevar a cabo el Órgano Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (Orsna). Todavía estamos trabajando con el concesionario para definir cuáles son los mejores mecanismos para que las obras se realicen de la mejor manera, y en el menor tiempo posible, para que los usuarios puedan verse beneficiados.
¿Se va a mantener a largo plazo la regulación en la banda mínima tarifaria para los pasajes aéreos?
- Sí, las bandas mínimas tarifarias son un piso de referencia que determina el Ministerio de Transporte.
¿Cómo observa el transporte terrestre de larga distancia? ¿Hace falta un plan de inversión del sector privado? ¿Qué se puede hacer para optimizar el servicio?
- Pensamos en un servicio de transporte terrestre seguro, rápido y previsible. Como Estado nos toca jugar un rol facilitador de procesos de innovación e inversión privada, e intervenir para mejorar la capacitación a choferes. Tenemos además que reforzar los controles a través de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte. La CNRT tiene que funcionar los 365 del año en todas las provincias, para verificar: regímenes de descanso de los choferes, documentación (habilitación, permisos, seguro, licencia profesional) y los principales elementos de seguridad y calidad del vehículo (salidas de emergencia, cinturones de seguridad, señalización, matafuegos, aire acondicionado, medidor de velocidad y limpieza general). En los últimos meses, en el marco del Operativo Verano, sumamos una nueva instancia de control médico para atender la salud de los choferes. El objetivo es cuidar las condiciones laborales y mejorar la seguridad de los pasajeros. Está funcionando muy bien y pensamos llevarlo a más terminales.
Tenemos además un ambicioso plan vial para duplicar en los próximos cuatro años las autopistas y autovías del país y hacer los accesos, caminos, puentes y circunvalaciones necesarios que mejoren la conectividad de las regiones. Esto tendrá un impacto positivo para las empresas de transporte de larga distancia, reduciendo los tiempos de viaje, sus tasas de siniestralidad y costos asociados.
Hace unos años se habló, y hubo principio de acuerdo, para implementar un tren bala para unir grandes ciudades ¿Qué lugar ocuparán los trenes para hacer turismo dentro del esquema de transporte?
- Tenemos un compromiso con una nueva forma de hacer política, que implica dar soluciones reales y hacer las obras que le cambien la calidad de vida a la gente, estableciendo prioridades, plazos y trabajando en forma transparente. El tren bala fue un claro ejemplo de falta de planificación y priorización; era utópico pensar en su implementación mientras que los trenes de pasajeros del área Metropolitana de Buenos Aires, en los que todos los días se hacen 10 millones de viajes, todavía funcionan con un sistema de seguridad precario. Nuestra primera medida en el sector ferroviario es la de proveer a las ocho líneas del AMBA de tecnología de frenado automático para la seguridad de todos los pasajeros y operarios. En cuanto a los trenes de larga distancia estamos analizando frecuencias, costos y prestación de los servicios para llegar a alternativas competitivas y que mejoren la experiencia de viaje.
¿De qué se trata la planificación de una política común de cruceros para América del Sur conversada con Uruguay?
- En las últimas semanas recibimos no solo a Uruguay sino también a Chile y a Brasil. La idea es avanzar en una política común de cruceros que redunde en un desarrollo turístico para los tres países. Todavía no se estableció el marco, pero los lazos, el interés y el compromiso de trabajar en conjunto están establecidos. Esto es parte de una meta más grande en materia de transporte que es profundizar la conectividad con los países vecinos, para mejorar los vínculos económicos y promover el intercambio turístico, generando más empleo y más desarrollo en toda la Argentina.
Portal de América
Argentina: no está considerada una política de cielos abiertos
Lunes, 14 Marzo 2016
Nuestro columnista Luis Rizzi había planteado en su momento que lo mejor para la región podría llegar a ser una política de cielos abiertos latinoamericanos. Una entrevista realizada por Report al Ministro de Transporte Guillermo Dietrich da por tierra a esa posibilidad, por lo menos por ahora.

