Argentina: turismo parece comenzar a repuntar
Lunes, 29 Febrero 2016

Argentina: turismo parece comenzar a repuntar

En un escenario postelectoral, donde conviven la liberalización del cambio por las nuevas autoridades y las compras realizadas hasta noviembre, con un dólar fijo administrativamente a valor muy inferior al de mercado, las esperanzas están fijas en la próxima Semana Santa, cuya comercialización está muy por debajo a la del año pasado. La nota es de Rèport.


Una luz al final del túnel
   
En medio de un parate de la actividad turística, un grupo de operadores mayoristas consultados por Rèport manifestaron que se vislumbra un leve repunte del negocio motorizado por el fin de semana largo que viene.

Además, puntualizaron cuáles son los embrollos económicos que todavía hace falta resolver y que desalientan a los viajeros a la hora de invertir su dinero.

El ritmo de las ventas de los productos turísticos para Semana Santa comienza a mostrar un levísima aceleración, luego de una casi parálisis de la actividad provocada por la incertidumbre ante las nuevas medidas económicas del Gobierno de Mauricio Macri.

Según el grupo de operadores mayoristas consultados por Rèport, en los últimos días comenzó a percibirse una reactivación del negocio, y se espera que la situación mejore en los próximos días, porque es habitual que las ventas para ese receso religioso se concreten a medida que se aproxima la fecha de inicio del feriado. En este marco, todos los empresarios consultados coincidieron en que, por ahora, las ventas se están haciendo esperar y que aún queda mucho camino por recorrer.

Para Alfredo Giménez, socio gerente de Ayax, la demanda para la Semana Santa registra un “leve aumento” respecto a lo que sucedió el año pasado. “Pero estamos un 25% a un 35% abajo en el volumen”, señaló el operador. En ese sentido, destacó que 30 días antes de la Semana Santa del año pasado “ya estaba vendido el 50% de los productos, mientras que hoy solo se concretó el 30% de las propuestas, faltando un mes para la fecha”.

Por su parte, Eduardo Salerno, presidente de Chasma Tours, coincidió con la apreciación de su colega: “Hubo un pequeño repunte en las ventas en las últimas semanas, muy moderado, de gente que compró promociones de vuelos el año pasado y que ahora está contratando todo lo que representa la parte terrestre”. En esta línea, Bruno López, de Opciones Argentinas, señaló: “Este año vendimos un 10% más que en la Semana Santa de 2015, y aún queda un mes más para seguir comercializando, aunque ya no haya mucho margen: habrá para crecer entre un 20% y un 25% más”.

Realidad complicada

Aunque el sector vislumbre una llamita de esperanza en el corto plazo, todavía persiste una incertidumbre sobre la economía local por la devaluación postelectoral, que trajo aparejado un incremento del valor del dólar -más controlado, por ahora, ya que el Banco Central en las últimas dos semanas comenzó a intervenir en el mercado para que el precio del verde no se dispare- y una incontrolable inflación, que los economistas ya ubican por encima del 30% este año. Ese panorama desalienta el consumo de la gente, algo que se palpó en los meses de enero y febrero en los centros turísticos locales, en los que cayó el nivel de gasto y de ocupación hotelera, entre otros indicadores clave de la actividad.

Juan Maiztegui, gerente de Producto Principios Tour Operator, dijo que las condiciones actuales de la economía hacen que el negocio “esté ahora muy parado”. “Vendimos muy bien la temporada de verano, desde agosto de 2015 hasta principios de este febrero, y fue muy importante el repunte que tuvo Brasil entre los viajeros locales debido a que esa plaza turística ya no resulta tan cara para los argentinos. Pero ahora se ve un parate. También es cierto que la Semana Santa no se vende con tanta anticipación así que tenemos que esperar un poco más para ver cómo se comporta el mercado”.

Para Claudio Palacios, socio gerente Juliá Tours, hubo un antes y un después del 17 de diciembre -día que marcó el fin del cepo cambiario- en el mercado. “Previo a esa fecha, el nivel de ventas era muy fuerte, sobre todo por el tipo de cambio que se aplicaba. La gente aprovechó esa coyuntura y reservó no solo para el verano sino para meses más adentrados de 2016. Luego de la devaluación las ventas decayeron, pero a su vez ya estaba todo vendido así que en lo inmediato no impactó. Pero la baja es notoria”.

El nuevo Gobierno genera expectativas encontradas entre los operadores mayoristas consultados: por un lado, hay preocupación por el aumento de precios que atenta en primer lugar contra la actividad; y también por cierta demora en algún tipo de comunicación sobre el plan con el que la nueva conducción del flamante ministro Gustavo Santos hará frente a este momento complicado del turismo en el país, tal como ya lo habían manifestado las entidades sectoriales.

Eduardo Carey, socio gerente de Free Way, destacó que “venimos arrastrando desde las elecciones a esta parte un estancamiento profundo. Recién ahora se están reactivando y recuperando las ventas con las reglas de juego más al descubierto. Entonces, la realidad es que ahora vemos una mejora pero estamos lejos de otros años. En promedio la demanda cayó entre un 15% y un 20%”.

En tanto, Horacio Méndez Broz, director comercial de Euro Vip's, coincidió en que hasta noviembre de 2015 la situación era diferente a la actual, pero señaló que, a la vez, “había bastante movimiento pero nadie podía cobrar”. “Cuando hablo con colegas y me dicen que hoy no hay ventas, pienso: ¿qué es mejor? Y me respondo que es preferible que haya una caída antes que las trabas y los desequilibrios en el mercado cambiario que teníamos y que implicaban mantenernos siempre al filo”, agregó. Por eso, remarcó que la actual situación es “más real y auténtica, y de algún modo capeamos esta tormenta con el arrastre de las compras que tuvimos el año pasado. Es favorable que hoy las reglas de juego se vayan encaminando”.

Más afuera que adentro

Otra de las razones que actúan como disparador de la actividad en el corto plazo es el recorte de días feriados durante el primer trimestre de 2016 en comparación con el año pasado. En 2015, el Viernes Santo se unió al Día del Veterano y de los Caídos en Islas Malvinas, en abril, mientras que este año se liga al Día Nacional de la Memoria y la Justicia (el 24 y 25 de marzo); y en abril no habrá ningún fin de semana largo, porque el 2 cae sábado, y es inamovible.

“El año pasado hubo dos feriados largos, uno en marzo y otro en abril. Y esta merma hace que se disparen las ventas, por el simple hecho de que hay menos días feriados y en cantidad bastante significativa. Entonces, esperamos que la gente se vuelque más a viajar en los fines de semana”, explicó López.

En cuanto a los destinos nacionales que se perfilan como los más buscados para salir de viaje en Semana Santa, los operadores consultados coincidieron en que, como es costumbre, figuran la costa bonaerense, Córdoba y Merlo (porque son los que están más cercanos, al menos de los que viven en los principales centros emisores), y las plazas que puedan generar promociones atractivas a la altura del bolsillo del consumidor.

“Muchas agencias están induciendo a sus pasajeros sobre las promociones de los mayoristas. Por ejemplo, trabajamos con muchos hoteles que las arman -algunas conversadas con nosotros-, que seducen mucho, como un paquete de cuatro noches más una gratis, por ejemplo. Cuando un aviso muestra una promo con una noche free, llama mucho la atención”, remarcó Giménez.

La mayoría de las fuentes consultadas destacaron que la compra de viajes al exterior está mucho más activada que la del doméstico. “Tenemos un nivel de cotización muy bueno. Lo que no estamos teniendo es la materialización. Esto se da por una cuestión que es lógica. Si nosotros cobramos en pesos y los pasajeros tienen los dólares guardados y piensan que lo que tienen va a cotizar más alto, entonces no sé si esa persona va a comprar hoy un viaje”, advirtió Méndez Broz. Y en relación con la demanda, agregó que Europa tiene una muy fuerte, aunque también hay otros destinos en la mira de los pax: “También hay opciones a nivel regional que están funcionando bien. Brasil anda muy bien y Estados Unidos también”.

Salerno, en tanto, explicó que “hay muy poca consulta para destinos nacionales”, y que esto se debe a que “el segmento medio ha desaparecido”. “En temporadas anteriores se notaba que había demandas muy anticipadas para muchos destinos de cabotaje y, sobre todo, gente que se iba unos días a Iguazú o a Florianópolis. Ese segmento desapareció por completo del turismo emisivo. La temporada de Carlos Paz, por ejemplo, terminó el 5 de febrero; no hay turistas prácticamente en la villa. La demanda de hoy apunta al segmento de alta gama, porque hoy viajan los pasajeros de alto poder adquisitivo”, agregó.

Con una apuesta fuerte a la compra de paquetes turísticos en 3, 6 y 12 cuotas (la comercialización en efectivo es casi nula), el sector aguarda expectante cantar victoria en este partido de la Semana Santa que, como su nombre lo indica, parece quedar en manos de Dios.

Portal de América

Escribir un comentario

Promovemos la comunicación responsable. No publicamos comentarios de usuarios anónimos ni aquellos que contengan términos soeces o descalificaciones a personas, empresas o servicios.