Gran Bretaña: la gran estafa de los duty-free shops de aeropuertos
Jueves, 13 Agosto 2015
En Gran Bretaña el IVA (Impuesto al Valor Agregado) es del 20%. Como en todas partes del mundo, los impuestos no se exportan, por lo que al pasajero que vuela fuera de la Unión Europea se le debería ese 20%. En cambio, si el cliente vuela a un país dentro de la UE, el local le debe dar ese 20% al gobierno.
Después que el diario The Independent revelara que algunos locales libres de impuestos (duty-free shops) se quedan con el IVA en vez de descontarlo o declararlo, ha comenzado una campaña impulsada por varios diarios británicos (la "Rebelión de las tarjetas de embarque") que aconseja a los pasajeros no mostrar su tarjeta de embarque cuando se compra.
Los locales piden la tarjeta de embarque sin estar legalmente obligadas, salvo cuando un pasajero compra cigarrillos o alcohol en un local libre de impuestos y quiere mostrar que viaja fuera de la UE. En ese caso, deberían descontar al cliente el 20% del IVA. El problema encontrado es que salvo los casos oligatorios anteriores, según el artículo, muchas veces los comercios se quedan con esa diferencia.
Uno de los ardides más usados es haciendo creer que esta acción está vinculada a un tema de seguridad, cuando en realidad ese tema es manejado por las autoridades y no por los comercios. Al mostrar el pasajero la tarjeta de embarque, con los datos de la misma se puede accionar el mecanismo de exoneración de impuestos, aunque como revelara la investigación, salvo en alcohol y cigarrillos, no siempre el descuento llega al cliente, ni el impuesto cobrado llega al fisco.
Ello provocó la advertencia de David Gauke, Ministro de Finanzas: "La exoneración del IVA para los aeropuertos está destinada a reducir los precios para los pasajeros, y no a aumentar los ingresos de las tiendas".
Para tener una idea de la magnitud de la maniobra, basta señalar que a través de los aeropuertos británicos pasan 220 millones de pasajeros al año, casi la mitad de ellos (105 millones) pasan por Heathrow y Gatwick. Si consideramos que 52 millones viajan fuera de la UE, y que el pasajero medio de Heathrow gasta un promedio de £ 39 antes de volar (lo que significa £ 6,5 de IVA), estaríamos hablando de una estafa de más de £ 100 millones al año. Antes de hacer el cálculo estricto (que daría £ 338 millones), hay que considerar que no todos los productos están gravados por el IVA, y que en cigarrillos y alcohol si se hace la devolución.
A veces, la explotación de los pasajeros puede llegar a calificarse de despiadada. Una investigación realizada por la página travelsupermarket el año pasado revela que usando las condiciones impuestas después del 9/11 sobre determinados productos, hay diferencias de más de un 500% entre los precios de tiendas en la ciudad y en el aeropuerto. Un ejemplo es el antitranspirante Dove, su versión de 150 ml vendido en la calle cuesta £ 1, mientras que la versión de viaje de 35 ml en el aeropuerto cuesta £ 1,99. Otro tanto sucede con el head and shoulder de Johnson & Johnson, cuya versión de 500 ml vendido en la calle cuesta £ 2,67, mientras que la versión de viaje de 50 ml en el aeropuerto cuesta £ 1,99. Esta investigación encontró otros 28 artículos, todos los cuales se venden al mismo precio cualquiera sea el destino de los pasajeros, pero que las tiendas se embolsarían el IVA de aquellos que viajan fuera de la UE.
Los comercios tratan de justificarse con los altos costos que deben de pagar en los aeropuertos por alquiler y gastos. Pero es injustificable la acción, porque compradores en los aeropuertos no faltan, en la calle si.
Algunos diarios como el Daily Mail avanza más sobre los excesos de los aeropuertos británicos, muchos de los cuales son administrados por empresas extranjeras. Hablan de que el nuevo lema de la industria de transporte aéreo británico debería ser "esquilmando antes de volar", pues los excesos se ven además de en los duty-free shops, en las cafeterías, restaurantes, casas de cambio, medios de transporte y hasta el estacionamiento.
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