El misterioso tahúr utiliza sus habilidades como jugador para robar a los casinos y repartir las ganancias entre los pobres.
Junto con su Lady Marian, una modelo brasileña que se hace llamar Lady Greice, Robin creó un sitio web donde invita a las personas a enviar sus historias y concursar por 30 mil libras.
El tahúr, que prefiere mantener su nombre real bajo el anonimato, ha entregado dinero a una familia que lo necesitaba para el medicamento para tratar el tumor de cerebro de su hija.
“Pensé que si Robin podía hacer eso hace muchos años, yo podría hacer algo similar en Las Vegas. Me hice llamar Robin Hood 702. El 702 es mi código postal en Las Vegas”, aseguró el jugador.
Incluso los casinos no saben cuál de sus grandes apostadores, uno preparado para perder miles de dólares en una noche, es Robin, quien actualmente, aceptó, vive en la costa este de los Estados Unidos y juega profesionalmente desde los 16 años.
fuente: publimetro.com.mx

