La empresa señaló que la reapertura de los 110 kilómetros de la vía a Machupicchu permitirá a los operadores ferroviarios volver a operar normalmente, pero con "algunas restricciones de velocidad”.
El 29 de marzo pasado FTSA rehabilitó el tramo ferroviario entre Piscacucho (km.82) y Machu Picchu Pueblo (km.110), lo que permitió reanudar el transporte hacia las ruinas, mientras seguían las obras entre Cusco y Piscacucho.
La empresa precisó hoy que "los puntos más críticos" han sido los kilómetros 77, 78 y 79 de la vía, donde se ha construido un terraplén nuevo sobre rocas, con el sistema de suelo reforzado. Una vez concluida esta obra, FTSA inició ayer, las pruebas con vagones y locomotoras en el tramo entre la estación de Poroy, en el kilómetros 18, y Machu Picchu Pueblo, para permitir que los maquinistas se familiaricen con el nuevo trazado de la vía y garantizar una operación segura.
La empresa remarcó que durante los primeros tres meses de operación en la vía completa, a partir del 25 de junio, los trenes deberán conducir con "ciertas restricciones de velocidad", ya que se debe esperar que la nueva vía pase por "un proceso de asentamiento".
fuente: travelupdate

