Más chicos pasan ahora sus primeras vacaciones solos
Domingo, 13 Enero 2013

Más chicos pasan ahora sus primeras vacaciones solos
Laura Pizzio, odontóloga (50), se quedó muda cuando Jazmín, su hija de 16, le pidió permiso para irse a San Bernardo con las chicas del colegio. “Primero me asusté, pero después de charlarlo varias noches con mi marido llegué a la conclusión que prohibirle el viaje iba a ser peor”, cuenta. Partieron diferencias: Laura dejó a Jazmín ir a San Bernardo, pero “por las dudas” alquiló un chalé a 20 cuadras del departamento de las chicas.

por Germán García

Cada verano crece la cantidad de adolescentes que pide pasar sus vacaciones sin mamá y papá. Y lo hacen cada vez más temprano. Operadores y funcionarios admiten que hoy la edad de las primeras vacaciones está más cerca de los 15 que de los 18 . “Los viajes de estudio y la moda de regalar viajes a los 15 les genera la costumbre de viajar solos desde más chicos que otras generaciones”, dice Rodolfo Anselmo, jefe de Marketing de Asatej.

Se independizan antes pero con más controles

La tecnología es parte del pacto . “Les piden que dejen sus teléfonos abiertos. La comunicación tranquiliza”, afirma Felisa Widder, psicoanalista de la Asociación Psicoanalítica Argentina. Y asegura que para estas fechas las visitas de papás angustiados a su consultorio se multiplican: “Las vacaciones adolescentes son frecuentes y la edad de comienzo suele estar entre los 16 y los 17. Son grandes para algunas cosas pero chicos para muchas más y eso genera miedos en sus familias”.

Las exigencias de los padres cambiaron. “El foco de preocupación se desplazó. Antes estaban encima de lo que contrataban, ahora les preocupa la vida social que van a tener allá”, explica Martín Alfageme, de Alfageme Viajes, una agencia especializada en turismo joven. Muchos padres, asegura el operador, prefieren contratarles a sus hijos viajes “cerrados” para controlar por dónde se mueven, sobre todo si veranean en el exterior.

La modificación en el Código Civil, que desde 2009 permite salir a los 18 años sin autorización de los padres, disparó los viajes al exterior de los chicos. Lo más buscado es el Sur de Brasil. Cada verano, Ferrugem y Florianópolis se llenan de argentinos. “Se mueven en grupos”, dice Anselmo.

La fórmula se repite en la Costa Atlántica. V iajan en grupos de no menos de cinco, casi siempre del mismo sexo . Si están de novios, veranean separados.

Buscan lugares con playa y noche, como Villa Gesell, San Bernardo, Mar del Plata y Pinamar . “En general alquilan, gastan los menos posible en comida y se guardan el dinero para la noche”, cuenta el secretario de turismo bonaerense Ignacio Crotto. El funcionario admite que la combinación mar y boliches no está libre de peligros. “Tratamos de controlar los horarios de cierre y la venta de alcohol”, afirma. Además de los controles, este año en muchos municipios implementaron premios para los que se portan bien: “Se hacen tests de alcoholemia voluntarios a los que salen de bailar y, a los negativos, se les dan entradas y kits de regalos”, dice.

“ Si el mensaje desde el Estado es que tienen autonomía para votar a los 16, debemos ser coherentes y saber que pueden veranear solos . Lo que no tenemos que perder de vista es que los responsables somos los adultos”, advierte Pablo Navarro, secretario de Niñez y Adolescencia provincial.

Por ley, los menores de 18 años no pueden alquilar. En las inmobiliarias aseguran que por lo general en el grupo viaja alguno que tenga 18. L es exigen un depósito casi siempre más caro que de un alquiler familiar (no baja de los $ 1.500).

“Este año también estamos recibiendo muchas consultas de matrimonios que piden un departamento en el Centro para sus hijos y sus amigos y una casa más allá de la 104 para ellos”, dice Gustavo Rodríguez, de la inmobiliaria GR de Villa Gesell. L os adolescentes, explica, son un buen negocio: “Los propietarios exigen que se les pague por cama”. En enero el precio por “plaza” puede estar entre $ 1.500 y $ 2.000. A una casa para ocho se le pueden sacar hasta $ 15 mil, una cantidad difícil de conseguir si se alquila a una familia.

La carpa sigue siendo la alternativa más económica. La tarifa por persona en un camping es de $ 60 diarios, la mitad de un alquiler y sin depósitos. El NOA es otra opción mochilera. “Hacen a los 17-18 un viaje que sus padres hicieron a los veintipico -dice Alfageme--. Y eso, a veces, es difícil de comprender”. Un signo de estos tiempos.

Portal de América - Fuente: www.clarin.com

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