En dicho ajuste cae el “crédito suplementario” pedido por PromPerú, que no es más que la devolución del dinero del DY no utilizado en períodos anteriores, que suma casi US$ 20 millones. Este recorte afectará sustancialmente las acciones de promoción en el exterior, justo en un momento en que se necesitan a gritos, para tratar de compensar tanto el problema que generó lo de las lluvias en Mapi como la crisis mundial y la nube volcánica en Europa.
No hay que olvidar que el DY es una tasa pagada por los viajeros que llegan o salen del país en avión, destinado a la promoción del turismo (al menos en los papeles). En mi opinión, es justamente por esta razón que los gremios, encabezados por Canatur, deberían reclamar la disponibilidad de esos dineros generados por los turistas para lograr más turistas, que, contra la norma que reglamenta el DY, pretende ser “chupado” por el gobierno, para los fines para los que son generados. Según nos informará Carlos Canales, presidente de Canatur, se prevé que este “recorte” no afectará el presupuesto ya comprometido para la promoción en el curso del presente año.
fuente: travelupdate

