A través de una asociación con la compañía local AerOasis, la firma pretende abarcar inicialmente diez rutas en el segundo mayor país de Sudamérica, luego de Brasil.
Pero independiente de tener el foco puesto en el mercado cafetero, de "reojo" LAN igualmente sigue mirando a Brasil, el destino más atractivo para la compañía de capitales chilenos. Este interés, que no se ha visto materializado debido a la dura regulación que existe en ese país, que impide que capitales extranjeros compren o formen aerolíneas locales, o al menos no más allá del 20% de la propiedad, podría volver a reactivarse en los próximos meses, gracias a una ayuda que podría venir desde Estados Unidos.
Durante los últimos meses la International Air Transport Association (más conocida como IATA) ha abogado por eliminar las barreras de entrada en diversos países considerados estratégicos, en una llamada operación "cielos libres".
Esta operación, cuyo fin es que el mercado de pasajeros en Latinoamérica se vuelva cada vez más atractivo para las inversiones, debido a que presenta una de las tasas de crecimiento más altas en el mundo, ha ido haciendo una serie de escalas, partiendo en Uruguay, país que recientemente cambió su legislación en aras de mayor apertura, y ahora el aterrizaje se efectuará en Brasil.
Lo solicitado a Brasil
Chile es uno de los mercados con mayor apertura al ingreso de capitales a la aviación del mundo. A diferencia de otras naciones, donde se exige que el 51% de cada sociedad esté en manos de "nacionales", en Chile no existe regla alguna. Brasil, por el momento, sólo permite hasta un 20%, lo cual podría cambiar hasta un 49% en manos de foráneos, según los cambios a la legislación que se está conversando.
Aprovechando este ambiente, la IATA aboga para que el 51% restante, que tendrá que estar en control de brasileños, esté en manos de "una sociedad brasileña". Es decir, que pueda ser constituida en Brasil, pero sin importar la bandera de procedencia, como ocurre en muchos países.
El caso uruguayo Hace dos semanas el gobierno del presidente José Mujica de Uruguay aprobó una ley que abrió los cielos charrúas. Escuchando los consejos de la IATA, y luego de varias reuniones con los representantes del organismo internacional, la administración Mujica cambió la ley y permitió que el 49% quedase en manos nacionales, y el 51% restante para una sociedad uruguaya, aunque ésta puede estar formada por capitales privados del exterior.
Así fue posible la reorganización que sufrió Pluna, aerolínea en la cual el Estado tiene el 25%, dejando el 50% en manos de LeadGate -fondo argentino que creó una empresa en Montevideo- y que permitió que la canadiense Jazz (Air Canada) se quedase con el otro 25%. Según el CEO de Pluna, Matías Campiani, quien fue testigo del avance de las conversaciones, el negocio con Jazz no hubiese sido posible sin esta ley, lo cual favorece además a la competencia y flujo de capitales para cualquier nación.
La esperanza de LAN
Además de depositar las esperanzas de llegar a Brasil en las tratativas de IATA, en LAN Airlines esperan que las negociaciones incluyan un compromiso de parte del gobierno brasileño a mejorar la calidad, y sobretodo la capacidad, de sus mayores aeropuertos.
Un director de la aerolínea comentó que aunque pudiesen volar en el mercado doméstico, los terminales brasileños están siendo usados en un 30% por sobre su capacidad, no dejando margen de operación para nuevos actores. De todas maneras, como confesó, se espera que estas regulaciones cambien lo antes posible, tanto para dinamizar el mercado, como para inyectar recursos a los aeropuertos, de cara al Mundial de Fútbol (2014) y los Juegos Olímpicos (2016).
fuente: df.cl/aerolatinnews

