Desde mediados de año la corrida cambiaria puso en jaque a la proyección empresaria. Los números comenzaron a variar y la incertidumbre fue en aumento, pero en lo que sí hubo una coincidencia general fue en la predicción de que la orientación de los viajeros iba a dar un vuelco notorio hacia destinos nacionales. Ya se preveía entonces que para este verano el exterior y sus tarifas no iban a ser tan seductoras, y con un dólar que superó los 40, el mercado local comenzó a preparar el terreno para tentarlos. Pero, las subas y bajas continuaron y desde varias semanas la divisa estadounidense comenzó a declinar y se mantuvo en $36,40 (al cierre de esta edición), con lo cual la balanza ya no se volvería tan favorable para el turismo nacional; aunque, la temporada estival es inminente. Por eso mismo, hablamos con operadores de distintos puntos del país que comercializan destinos nacionales, para que detallen cómo se viven las ventas y si, efectivamente, el pronóstico sobre el crecimiento del turismo local se está concretando.
Desde la operadora Top Dest, Pepe Calogero, socio gerente, y Marta Caluch, encargada del departamento Nacional, sostienen que hay una ventaja comparativa en lo que se estaba vendiendo después de la devaluación: “Hemos notado un repunte importante para el destino Argentina en las reservas desde mayo”, comentó Calogero. A lo que Caluch agregó: “Todo el año vendimos bien el Norte argentino e Iguazú, pero a partir de mayo se dio una suba para la Patagonia, para no solo el período 2018 sino con venta anticipada para 2019. Incluso tenemos el pedido de reservas hasta mayo”. Al mismo tiempo señalaron la inclinación a adquirir estadías un poco más extensas que el año pasado: “Se está dando la tendencia que la clase media y media alta están eligiendo vacacionar en Argentina y por varios días, porque habitualmente a Iguazú pedían 3 noches y ahora una semana, y para El Calafate en lugar de 3 días y 3 noches, están pidiendo 4 y 5 noches”, dijo Caluch. Y a su vez destacó la combinación de destinos: “Se da mucho. Incluso en Iguazú, por ejemplo, están solicitando con Esteros del Iberá, y en el NOA tenemos asimismo la propuesta de noches en la Quebrada”. “La realidad no es que la gente no está viajando afuera, porque también se vende mucho, pero Argentina se está vendiendo muy bien porque influye nuestra relación costo-beneficio”, concluyó Caluch.
Desde Mendoza, Gustavo Campini, socio gerente de Martur, explicó que tuvieron un incremento en las ventas sobre este mercado: “Las salidas para el turismo interno con servicios terrestres han aumentado el 100% respecto al año pasado”, indicó y señaló: “Recién están empezando a aparecer consultas para la Costa Atlántica. Todavía no tenemos en claro la diferencia que tendrá en costos entre este destino y, por ejemplo, el sur de Brasil que es otro por el que consultan bastante”. “Nosotros como agencia receptiva hemos notado un crecimiento sostenido, sobre todo aquí en Mendoza se mejoró mucho la conectividad aérea. Desde marzo de este año comenzamos fuerte con el nacional, y realmente viene creciendo mucho”, resumió.
Agustina Gils, directora en Buenos Aires de la operadora salteña Turismo Tastil, afirmó que “creció mucho, comparado con lo que fue antes de la devaluación” y que “Salta está lleno, no se puede conseguir alojamiento para noviembre ni para diciembre”. E indicó que para el último mes del año crecieron un 50% en reservas, en comparación con el mismo mes de 2017. En este contexto destacó: “Estoy viendo que muchos que antes se iban al exterior ahora optan por viajar por acá y hasta están extendiendo la estadía: nos llegan a solicitar 15 días por el Norte. Y en cuanto a tendencia, suelen combinar Salta con Iguazú”.
Patricia Durán Vaca, propietaria de Cuenca del Plata, también destacó el incremento de reservas: “Ahora estamos en plena temporada alta y a nivel nacional hubo un incremento importante porque la gente que salía decide viajar por la Argentina, y eso se nota”. Esto lo atribuyó a la diferencia cambiaria: “Si va a haber un dólar más o menos alto va a seguir pasando esto y si baja, no va a suceder lo mismo. Actualmente es conveniente viajar por el país. Efectivamente, el turismo doméstico aumentó”.
Aún falta tiempo
Desde el sur, Willie Paats, socio fundador de Argentina Visión, indicó: “Nosotros en la zona de Península Valdés hemos mantenido un poco el mismo tráfico de turismo nacional que la temporada pasada. Todavía es temprano para hacer un análisis de la próxima temporada de verano, pero creemos que vamos a tener un incremento del turismo nacional muy interesante, en un 20% más que la temporada pasada”. Y opinó que la diferencia cambiaria “es relevante” porque “hace que cambie la decisión del pasajero en cuanto al destino que elige para vacacionar”. A su vez, planteó la duda sobre que el turista local opte por destinos nacionales ante la actual estabilidad del dólar: “Estamos viendo que los viajes al exterior están saliendo con tarifas más o menos accesibles. Si bien la hotelería se mantiene, los pasajes aéreos están publicándose con precios convenientes. Hoy está muy claro que la tarifa la maneja la oferta y la demanda. Yo creo que aún no está definido, todavía falta que corra más agua bajo el puente”.
Por su parte, Alejandro Ciurlanti, director de Criollos Turismo, también manifestó que hubo un incremento en “las consultas y el interés por los destinos patagónicos”, pero remarcó la problemática que enfrentan con Aerolíneas Argentinas: “No nos acompaña. Es decir, hay demanda, pero no oferta de vuelo, así que se complica un poco. Lo ideal sería que pongan algunos vuelos más, porque la demanda es real. Todos vienen llenos. Además, hacia Ushuaia y El Calafate están excesivamente caros, ya que cuestan entre 20.000 y 25.000 pesos. Es un disparate”. Pero no dejó el optimismo ante el panorama venidero: “Más allá de eso tenemos la certeza de que esta temporada va a ser bastante buena, incluso mejor que la anterior por las condiciones económicas del país que dificultan viajar al exterior”.
Como representante de las agencias de Córdoba, Gustavo Peralta, presidente de la ACAV, indicó que en la provincia “aún no se nota” aunque piensa que “va a suceder pero se verá más asentado una vez comenzado en 2019”.
Todo indica que la predicción va camino a cumplirse aunque los antecedentes económicos del país, sobre todo durante los últimos seis meses, no permitan tener una total certeza de que así sea.
Portal de América - Fuente: Reporte en línea

