Zane Kerby, el director general de la Asta, explica que este cambio “es el reflejo de la evolución de nuestra industria”. “Internet llegó y le dio a los clientes un acceso director a los proveedores de viajes, de forma que en buena medida redujo la necesidad de los agentes pero, al mismo tiempo, incrementó la necesidad del asesoramiento, del consejo”.
Asta hizo durante 2017 un estudios detallado con doce focus groups y 3.000 consumidores para intentar ver qué evocaba en la mente del cliente cada una de las palabras con las que se suele denominar al agente, desde agente, asesor, planificador, consultor, etcétera. Y la conclusión es que lo que el viajero necesita y pide es un asesor que le de consejos.
Esto significa un cambio importante en el modo de trabajar de la patronal americana, que modificará sus empresas filiales y la aproximación al mundo del agente de viajes. Igualmente se reorganizarán las filiales y asociaciones para hacer que la estructura sea coherente con esta nueva definición de los servicios y de las preocupaciones de la patronal.
En unos días tendrá lugar la primera convención anual de Asta donde se verán los nuevos logos y se explicará la filosofía con la que se pretende trabajar, que significa un nuevo paso en la definición de una figura histórica en el mundo de los viajes, pero que ahora tendrá el papel más definido y aclarado, una vez Internet ya está instalado en nuestra sociedad.
Portal de América - Fuente: preferente.com

