“Se han dado casos de clientes que han ido a una decena de agencias para pedir presupuestos”, aseguran fuentes del sector minorista que lamentan que “nos utilizan como meros comparadores, sin tener en cuenta que el tiempo que dedicamos también tienen un coste”.
Para el presidente de la Asociación Catalana de Agencias de Viaje (ACAV) Francesc Carnero, es “lícito, faltaría más” que los clientes pregunten en una agencia y luego, una vez tienen toda la información recopilada, acudan a Internet para reservar, pero lamenta que no se valore el trabajo del agente de viajes. “Da la sensación de que las horas de dedicación del agente son gratis”.
Carnero asegura que “algunas agencias nos han manifestado que les gustaría cobrar por presupuesto, no por enseñar el catálogo, que eso se entrega a coste cero, pero sí por elaborar un plan de viaje más personalizado”. Ya en abril el director general de Kuoni España, Carlos López, aseguraba en declaraciones a preferente que “el futuro es cobrar por la asesoría” y ahora las minoristas insisten: “la gente tiene que ser consciente de que todo tiene un precio”.
Miedo a la reacción
Lo que les frena a las agencias de viajes a la hora de dar el paso y cobrar por el trabajo realizado es la reacción del cliente. Según el presidente de ACAV el miedo de las minoristas es que “entre mucha menos gente en las agencias”.
Además Carnero afirma que si se diera el paso sería necesaria una unidad corporativa, que lo llevaran a cabo todas las agencias, y tiene dudas respecto a la legalidad o no de poner en marcha esta práctica. “Habría que ver si con ello no se infringe la norma de libre competencia”, señala.
Ante estas dudas “hay agencias que están buscando vías alternativas”. Así hay minoristas que abogan por ofrecer un presupuesto “neutro” sin muchos detalles del contenido del viaje, en el que se especifique el precio y poco más para evitar esa ‘fuga’ hacia Internet. Si luego el cliente quiere reservar la agencia ya le ofrecería todos los datos.
Portal de América - Fuente: preferente

