Ayer un informe de la Oficina Australiana de Seguridad en el Transporte informó que el accidente se debió a una falla de fábrica. "El defecto causó que se partiese un tubo y que entrase carburante en el motor, donde se incendió por las altas temperaturas", explica el informe de esa autoridad.
La agencia australiana tiene previsto entregar su informe definitivo durante el mes de mayo.
Qantas dejó en tierra a su flota de aviones durante un tiempo en 2011 para revisar los aparatos después de tener problemas con varios motores fabricados por Rolls-Royce.
Fuente: http://diario.elmercurio.com publicado por www.aerolatinnews.com

