Discuten quién pagará mejoras tecnológicas en los taxis de Miami
Lunes, 18 Noviembre 2013

Discuten quién pagará mejoras tecnológicas en los taxis de Miami
Según lo reconocieron esta semana un grupo de comisionados del Condado, la flota de taxis de Miami-Dade necesita desde hace bastante tiempo la tecnología estándar que es común en otros taxis de grandes ciudades, como por ejemplo lectores de tarjetas, dispositivos de sistema de posicionamiento global (GPS) y máquinas electrónicas de pago de peaje.

por Patricia Mazzei

Pero las mejoras cuestan dinero. Y nadie está seguro de quien pagará por todo eso.

Quienes tienen más probabilidades de absorber el golpe con los que están en el estrato más bajo del tótem de la industria de los taxis: los choferes que no son dueños de su propio taxi.

“Yo apoyo el mejoramiento de los taxis” advirtió Geoffrey Radlein –quien es dueño de su propio taxi– a los tres comisionados del comité de transporte y aviación, el miércoles por la noche.

“Sin embargo, cuesta mucho dinero y alguien tiene que pagar por ello, y lo más probable es sean los conductores”.

Ese fue un punto en el que tanto los taxistas como los dueños de los taxis estuvieron de acuerdo, lo cual no es común, ya que ambos grupos han estado en profundo desacuerdo con respecto a una propuesta para eliminar las regulaciones de la similar industria de las limosinas.

Ambas partes concuerdan en que los pasajeros se beneficiarían con los nuevos equipos, particularmente con las máquinas para pagar con tarjeta de crédito que han sido instaladas en otros lugares, desde hace ya bastante tiempo. Pero la legislación que el comité aprobó tentativamente, no menciona quién pagará por qué cosa. La comisión en pleno tomará la decisión final el próximo mes.

Las mejoras son apoyadas por las cámaras de comercio y las juntas de turismo, cuyos miembros llevaban el miércoles calcomanías amarillas con la frase “Destino de nivel mundial. Taxis de nivel mundial”.

William Talbert, presidente de Greater Miami Convention & Visitors Bureau (Agencia de Visitantes y Convenciones del Gran Miami) se refirió de la siguiente manera sobre la industria de los taxis: “Está rota. Necesita que la arreglen. Estamos muy disgustados y no lo vamos a aguantar más”.

Una de las maneras de compensar a los choferes y a los dueños por el gasto adicional podría ser que los comisionados suban las tarifas de los taxis. La legislación le da a la Comisión la opción de desarrollar una nueva estructura de tarifas en un plazo de un año a partir de que sean adoptados los requerimientos.

Las tarifas no han subido desde el 2005 cuando se incrementaron en un 13 por ciento. Habían subido un 12 por ciento en el 2003.

Mientras tanto, los dueños podrían subir la tarifa que los choferes pagan para usar sus taxis, algo sobre lo cual el Condado no tiene inferencia de acuerdo a la ley estatal. Los comisionados acordaron la semana pasada instar a los legisladores de la Florida a que reconsideren la prohibición.

El investigador Marcos Feldman le dijo a los comisionados que un estudio preliminar de las condiciones de trabajo de los taxistas ha mostrado que los costos de arrendamiento de los taxis han subido un 44 por ciento en la última década. En promedio, los choferes ganan $5,56 la hora –menos que el sueldo mínimo– luego de pagar cerca de $25,000 a $40,000 al año en mantenimiento del vehículo, gasolina y otros gastos.

“Cerca de la mitad de los choferes reportan que trabajan cuando están enfermos, porque no pueden darse el lujo de tomarse un día libre”, dijo Feldman del Instituto de Investigación Social y Política Económica de Florida International University.

La más exhaustiva de las cuatro propuestas que recibió apoyo el miércoles, requeriría que todos los taxis que operan en el condado instalen máquinas de tarjetas de crédito, dispositivos SunPass de peaje y luces superiores en el transcurso de los próximos dos años. Las luces superiores le dejarían saber al pasajero si el taxi está vacante.

Los taxis tendrían que ser acondicionados con GPS, cámaras digitales de seguridad y luces de advertencia en un lapso de 30 meses. Las luces de advertencia le indicarían a la Policía que una emergencia está teniendo lugar en el taxi.

Algunas compañías que venden lectores de tarjetas de crédito han señalado que no le cobrarían a los taxis por instalar las máquinas. Pero cobrarían cargos adicionales por la transacción. Los choferes temen que haya un retraso en que el dinero llegue a sus bolsillos ya que los cargos con tarjeta de crédito tardan en ser procesados, aunque la legislación indica que el crédito del pago debe ser entregado al chofer en dos días hábiles.

El Condado prohibiría que los taxis cobraran a los pasajeros un recargo adicional por pagar con la tarjeta de crédito, aunque ofrecerían un descuento por pagar en efectivo.

Los choferes tendrían que desembolsar el dinero de antemano para pagar por los dispositivos SunPass aunque seguirían cobrándole a los pasajeros por el peaje.

Portal de América - Fuente: www.elnuevoherald.com

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