Traductor rioplatense y riouruguayense
Jueves, 20 Octubre 2011

Traductor rioplatense y riouruguayense

Como bien dice Víctor Hugo Morales, al parecer los periodistas seríamos los únicos a los cuales no se les puede criticar y todo lo que digamos sería algo así como  palabra santa. Como siempre hago, de puro metido, voy a entrar en un lugar al que nadie me ha llamado, que no tiene directa relación con el turismo pero que al final, como casi todo, si lo tendrá y además,  siento la necesidad de hacerlo. Ahí voy.



por Sergio Antonio Herrera, @DelPDA en Twitter

Argentina y Uruguay y por ende su gente, nosotros todos, somos casi la misma cosa, mal que les pese a algunos que son la inmensa minoría y están, en ambas márgenes del Plata y del Uruguay. Aquí encuentro en pleno viaje, la primera  cosa a traducir, somos rioplatenses pero mucho más, riouruguayenses y el que no lo entienda, que mire el mapa.

Hay unos cuantos porteños insufribles del mismo modo que existen montevideanos iguales (también porteños)y rosarinos y cordobeses como salteños y sanduceros. Todos ellos son, aunque a veces no lo parezcan, seres humanos y les tocó vivir a cada uno en esos lugares, como a mi me tocó Montevideo y por decisión propia y cuando pude, me corrí unos kilometritos para poder disfrutarla y dejar de sufrirla.

No debe haber en el mundo gente más parecida que argentinos y uruguayos y las diferencias son atribuibles únicamente al tamaño del mercado. Si en Uruguay la población fuese mayor, tendríamos también farándula, nuestra propia picadora de carne humana marca Tinelli y hasta nuestros propios Polinos y Forts y Viales (¡qué suerte que somos pocos!)y no los prestados en forma virtual.

La corrupción funciona en la misma proporción que la farándula, es también cuestión de mercado.

Pero en esa inmensa semejanza, hay como es lógico, inmensas diferencias y casualmente (diría lamentablemente), una de las mayores es la "cultura" política por la muy diferente historia en ese rubro.

No voy a relatar lo que todos sabemos, en cuanto a como se dieron los hechos que llevaron a que las relaciones entre los gobiernos de Kirchner y Vázquez llegaran al grado de tirantez que llegaron al punto de tener que recurrir al Tribunal de La Haya.

Néstor Kirchner se debía a su pueblo, al que lo votó y tal vez, según sus propias convicciones, obró en consecuencia cuando llegó a la tierra del piquete y dijo que la de ellos, era una causa nacional (de la Argentina).

En todo este proceso y durante todo el diferendo, TODO el espectro político uruguayo respaldó sin dudarlo a Tabaré Vázquez, a tal punto que terminó su mandato con altísimo índice de popularidad y no fue reelecto solamente porque él no lo quiso. Lo mismo pasó al parecer con Kirchner al punto que fue elegida su esposa, como él lo dispuso.

El que quiera creer que las relaciones entre Argentina y Uruguay actualmente transitan una etapa color de rosa que lo crea, la libertad es libre.

El trencito de los pueblos libres que todavía nadie sabe para que sirve y las declaraciones de gran afecto recíproco entre Cristina y El Pepe, son gestos muy lindos, muy civilizados pero todos sabemos que nada ha cambiado, que las comisiones de ambos ríos se sacan chispas, que los exportadores uruguayos sufren las trabas y como si fuera poco, Grondona mete el dedo en la llaga vinculando desde otro ángulo al mandatario uruguayo con el Zar del fútbol de este lado de los ríos.

En este contexto, aparecen las declaraciones de Tabaré Vázquez ante una audiencia estudiantil en la que reconoce haber analizado la posibilidad de un conflicto bélico, en ningún momento dice que pensó declararle la guerra a la Argentina como insisten algunos periodistas de ese país.

Teniendo en cuenta el contexto de la época, no hay nadie, en su sano juicio, que en el lugar de Vázquez no hubiese llegado a ese punto del análisis y que haya llegado a, de alguna manera refugiarse en el ala de EEUU, si bien no suena agradable para nadie (yo incluido) era una hipótesis para nada deshechable, teniendo en cuenta que el otro hermano mayor, como siempre aplicando el conocido estilo fallutesco itamaritiano, hacía la Gran Poncio Pilatos.

Muy diferente es el asunto que tiene que ver con la oportunidad de las declaraciones de Tabaré en el Colegio Monte VI.

No puedo cometer el agravio de subestimar a uno de los políticos más brillantes que he visto y al que para mi, fue el mejor presidente uruguayo que conocí.

Solamente el tiempo se va a encargar de poner luz en este asunto.

Pero hay algo que me atrevo a aventurar: no habrá Tabaré Vázquez para el 2014, se retiró.

Cuando todos querían su reelección y TODOS pensaban que aceptaría, había dicho que no y fue no.

Cuando su propio partido, el Socialista, le negó el apoyo en el tema del aborto, SE DESAFILIÓ del PS.

Ahora dijo que se retiraba de la actividad política pública. Yo le creo.

No habrá tirantez en las relaciones con Argentina por causa de Tabaré, lo que habrá será un gran desconcierto dentro del FA y un escenario abslutamente nuevo en el campo politico del Uruguay, por lo tanto, imprevisible.

Lo que debemos aprender de una vez por todas los argentinos y los uruguayos del llano, es que no podemos seguir como antes, creyendo a pie juntillas lo que dice el noticiero central de la TV ni las portadas de los principales medios de comunicación gráfica.

Casi todos escriben, hablan y muestran, a favor o en contra según de que lado estén.

Los de aquel lado de los ríos, la gran mayoría del pueblo argentino, seguir queriéndonos como nos quieren desde siempre a los uruguayos.

Los de este lado de los ríos, despojarse del complejo provinciano, entender que lo que nos han invadido son los medios y que los porteños insufribles, al igual que los guachiturros y Guido Suller, es solo una parte de la verdad y que la gran mayoría de los habitantes del hermano país, son casi lo mismo que nosotros, hay diferencia de tonada al hablar, nada más.

Portal de América

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