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por Sergio Antonio Herrera, @DelPDA en Twitter
Ya hemos perdido a la primera generación de emprendedores valerosos y si alguno queda, está retirado.
Antes de saber que iban a denominarse operadores, los agentes de viajes eran los trovadores de la segunda mitad del siglo pasado y quienes traían las modas, las novedades, los datos y los que tenían "mundo". Eran los "diferentes" del barrio, viajaban mucho y tenían auto...
No había Internet y no se soñaba con la globalización y los agentes de viajes eran los raros que andaban siempre con las mejores pilchas, bronceados en pleno invierno (nada de cama solar, puro Caribe, Mediterráneo o Indico)
Aún hay en actividad varios de la segunda generación, en todos los países de la región y hay muchos de la segunda/tercera, o segunda y media, entre los que me incluyo (por coetáneo, no por valioso). no se les `puede dejar ir y que se lleven todo el conocimiento, sería una tontería mundial.
Aparentemente, "la falsa moneda" de Uruguay, más precisamente de Montevideo, habría encontrado al candidato dispuesto a quedársela y asumir la conducción de esa forma, de una de las corporaciones del turismo más influyente de otrora y más anquilosada de los últimos años.
Si se confirma el rumor (ayer quisimos ubicarlo y no lo encontramos), este empresario que hace un buen tiempo cual Manolete, esqquivaba el toro, no solamente se hará cargo de este hierro candente sino que irá por más y en quasi consonancia con lo que se vendría en Argentina, iría por la unión de las dos grandes gremiales que existen en el país (y no hablamos de hoteleros).
El turismo en general, pero fundamentalmente los operadores turísticos, deben reciclarse y para ello, deben recibir capacitación de modo urgente.
Coincidimos plenamente con quienes sostienen que hay escasez de recursos humanos.
Hay escasez masiva, pero resta abundante materia gris con pelo del mismo color, activa y suficiente, solamente hay que convocarla.
Llegó la hora de machimbrar la teoría con la práctica; la academia, con el know how del error.
Paremos de recibir espejitos de colores y respetemos a los técnicos que hicieron reverenciar a la OMT ante el "caso de éxito", o a los que con chauchas y palitos, se traen una presidencia corporativa de primer orden mundial.
Sigamos formando mozos, chefs, recepcionistas, mucamas, sigamos capacitando a los de la línea de fuego también, pero de una vez por todas, pongamos la mira en la capacitación de ejecutivos, trasfundemos ADN y generemos asesores que ensanchen los fees y le hagan pito catalán a la comisión de los transportistas, a puro bocho.
El turismo por estos barrios, es el príncipe azul que nos puede sacar de perdedores.
No sigamos siendo sapos.
Nos vemos.
Portal de América

