por Sergio Antonio Herrera, @DelPDA en Twitter
También cabe señalar que con respecto a la libertad de prensa, son los únicos latinoamericanos considerados libres.
Resultados más importantes de la región:
* La violencia del narcotráfico, el aumento de ataques contra periodistas y la inestabilidad política contribuyeron a un significativo deterioro de la libertad de prensa en México y Honduras durante el 2010
• Leves descensos registrados en Argentina fueron el resultado de las continuas tensiones entre el gobierno y los medios de comunicación críticos. Periodistas enfrentaron un aumento de ataques y hostigamientos y ocurrieron bloqueos destinados a restringir la producción y la distribución de periódicos, en particular a aquellos asociados con el grupo Clarín.
• Bolivia experimentó un declive debido a la aprobación de nuevas leyes que permiten al gobierno imponer multas, retirar licencias de operación y encarcelar a periodistas en virtud de criterios vagamente definidos. La legislación ha contribuido a un aumento en la autocensura por parte de periodistas.
• El ranking de Ecuador bajó cinco puntos como consecuencia de la existencia de un ambiente cada vez más polarizado y un aumento en la retórica y medidas restrictivas contra los medios de comunicación por parte de la administración del presidente Rafael Correa. Las presiones contra los medios incluyeron un número creciente de demandas por difamación penal, allanamientos y cierres de emisoras, boicot de la publicidad oficial e intentos del gobierno de influir la agenda periodística a través de la creación de medios de comunicación propiedad del gobierno o controlados por él.
• En Venezuela, el gobierno del presidente Hugo Chávez continuó con sus esfuerzos para controlar la prensa. Se observó un incremento de presiones contra emisoras independientes durante el año, incluyendo la revocación de licencias y el exilio del dueño de la cadena Globovisión, una de las estaciones de televisión más importantes del país.
El único avance positivo registrado en las Américas durante el año 2010 se registró en Colombia como resultado de los esfuerzos destinados a poner fin a la impunidad de ataques a periodistas ocurridos en años pasados. Se presentaron cargos en una serie de casos que estaban abiertos e investigaciones que habían sido cerradas fueron reabiertas durante el 2010.
Las condiciones para la libertad de prensa siguen siendo extremadamente restrictivas en Cuba, uno de los países del mundo más represivos para el ejercicio de la libertad de prensa.
Freedom House es una organización independiente, no gubernamental, que apoya la apertura democrática, monitorea el estado de la libertad en el mundo y defiende la democracia y los derechos humanos.
El problema es cuando la censura se convierte en autocensura
Cuando veo que Uruguay está (15º) entre los 17 países de la región que son considerados libres (junto con Chile los únicos sudamericanos) y en la primera ubicación entre los sudamericanos, pienso (y me aterroriza) imaginar como será la cuestión en el resto de los vecinos regionales.
Es muy raro conocer en Uruguay, críticas a determinados empresarios y determinadas empresas, sobremanera, los/las que se cuentan entre los grandes anunciantes como también los que tienen el mismo tratamiento light que los pertenecientes a la misma orientación político-partidaria del medio en que se publica o emite el contenido.
En los inicios de los 90, coproducía un semanario de turismo de una conocida empresa que editaba por entonces, un matutino y un vespertino. Un viernes, día que aparecía el referido suplemento, escribí un editorial en el que opinaba acerca de un sonado caso ocurrido en la Dirección de Turismo capitalina del primer gobierno frenteamplista conducido por Tabaré Vázquez. Me limité a decir que las cabezas que habían rodado (el director y algunos más), lo habían hecho por una especie de disciplina partidaria. No había habido dolo y si, notoria desprolijidad administrativa.
A la mañana siguiente, en la página editorial del matutino, el Editor, Presidente del Directorio y conocida figura política del partido que gobernaba el país, dedicó su artículo editorial a tomar distancia de mi postura, a dejar establecido que la posición del firmante del editorial referido (yo), no era la del diario y (aquí viene lo anecdótico), que había sido publicado pues había escapado al control de edición "por tratarse de una publicación sobre turismo...".
Al viernes siguiente, titulé el nuevo editorial: "Porque soy orejano, ratifico mis dichos" y volví a sostener lo que había publicado una semana antes. No recuerdo bien si fue mi penúltimo o último editorial en esa casa.
Cuando decidí volver al periodismo turístico, en la primera mitad de la década anterior, la dirección del medio especializado en que lo hice, me hizo saber, en más de una oportunidad, que no podía escribir críticas al gobierno y tampoco, a las empresas que avisaban allí.
Llama poderosamente la atención como, las mismas personas que tenían esa actitud (censura lisa y llana), con total desparpajo, por estos días redactan declaraciones reclamando libertad de expresión en medios donde la misma es total y confunden sindicatos con gremios.
Siempre escribo con la más absoluta independencia y fue lo que hice el 8 de febrero de 2011 al cubrir un promocionado evento de la actividad, que me valió el ataque escrito y verbal de un referente del empresariado, el cual tuve que asimilar y surfear desde la más absoluta soledad gremial, motivo que me llevó a dar un paso al costado en ese campo y lo hice anunciando que seguía (como sigo), como el gallego del cuento, conduciendo por la autopista del periodismo turístico nacional y regional a contramano, pero cada día que pasa, más a mano conmigo mismo, con mi conciencia.
Lo paradójico, es que quienes se rasgan las vestiduras, pregonando supuestas libertades y un buen número de quienes les hacen coro, no se animan jamás, a discrepar con nadie ni con nada, aplicando el famoso "no te metas".
Téngase en cuenta que esto pasa en el turismo, actividad donde ocurre lo que daba a entender el editor citado anteriormente "si el contenido es de turismo no hay que perder tiempo en revisarlo porque en turismo, no hay opinión....".
Hace tiempo que decidimos no dar consejos a nadie, simplemente nos limitaremos a decir que solamente haría falta revisar los archivos del Portal del Uruguay y del Portal de América, para recordar en algunos casos y confirmar en otros, contenidos donde nuestra opinión era y algunas veces sigue siendo, de notoria discrepancia y crítica con la actual administración pero, siempre referidos a la gestión y jamás a los actores en su faz personal.
Muchas de las cosas con las cuales discrepamos se corrigieron (que no se malentienda que fue por nuestra crítica, al menos, no lo decimos nosotros), en otras, hemos aceptado que determinadas posiciones antagónicas a la nuestra estaban acertadas y por lo tanto, no tenía sentido seguir criticando. Así de simple, así de sencillo.
Se puede hacer periodismo de opinión en el Uruguay, se puede criticar con determinación, sin guardarse nada, pero sin ubicarse en la trinchera de enfrente, como les consta a muchos, que no lo estamos.
Hacerlo, no es sinónimo de muerte comercial, la clave pasa por el respeto. Nos vemos.
Portal de América

