Hace pocos días, reenvié a muchos de mis contactos, un cuento escrito por mi en 2004, en el cual más que contar, explico algunas partes de mi vida, lo titulé "Había una vez" y los que no lo hayan recibido y quieran leerlo, no tienen más que pedírmelo.
Ese cuento, quise compartirlo nuevamente (lo había hecho llegar a todos mis contactos, cuando "volví al turismo", hace unos siete años atrás), para que los nuevos amigos, supieran quien soy, pero fundamentalmente, para que se enteraran por vía directa, de mis pocos aciertos y de mis muchos errores.
Lo hice, no por darle protagonismo ni importancia a un animal rapiñero que funge de consultor y periodista y recientemente de alcahuete, que merodea como los cuervos repitiendo "cualquier viscerita sirve", lo hice porque hay muchos como él y quiero trasmitir a la gente bien nacida que no hay que temerle a esa escoria y mucho menos a quienes los contratan o a quienes sirve hasta gratis con tal de hacer daño.
Soy un bicho raro, tengo mis errores incluidos en un cuento y yo mismo los envío.
Más raro puedo ser, en este momento, cuando no sé de donde, comenzaron a retumbarme en la mente, algunas de las frases célebres del Gran Jefe de los Orientales, el inmenso José artigas.
Quiero compartir con ustedes, mis reflexiones de hoy, ya que pretendo con ellas, responder a esa catarata de mensajes que me están llegando, desde todos lados, los que me sorprenden realmente, porque "metido de cabeza" en la cotidianidad, jamás supuse que mis colegas, vieran de la forma que están viendo mi trabajo, lo cual agradezco y les digo que me emociona hasta las lágrimas.
"Con libertad no ofendo ni temo."
En Uruguay, afortunadamente gozamos del privilegio de poder ejercer la libertad de expresión. El periodista, respetando el decoro y las buenas costumbres, según creo, no solamente está habilitado a opinar desde su leal saber y entender, como comunicador, tiene la obligación moral de decir su verdad, sin temores.
"Las causas de los pueblos no admiten la menor demora."
Estoy convencido que el turismo es la herramienta idónea para lograr, en el menor espacio de tiempo, que los países de nuestra región, logren zafar de la dependencia impuesta por el mundo desarrollado y sus pueblos, dejen de estar de rodillas, esperando las migajas abusivas de los organismos multilaterales de crédito.
"La cuestión es entre la libertad y el despotismo".
Hay muchas formas de despotismo en el mundo moderno, sobretodo en nuestro barrio del sur de América. La mayoría están encubiertas y generalmente no están representadas por un gobernante. Los tiranos son los líderes de algunos sectores, esos que pretenden marcar lo que se puede y no se puede decir, lo que se puede y no se puede informar, los que eligen sin pudor a quien le conceden una entrevista y para imponer su razón (o el cuidado de sus intereses), usan munición pesada, en forma de duros vetos, los cuales pueden darse en una negativa de apoyo publicitario o en una declaración tergiversada de los hechos, destinada a presentar al periodista siempre como el culpable. "Maten al mensajero", sigue siendo la premisa de esa gente.
"Los pueblos de América del Sur están intimamente unidos por vínculos de naturaleza e intereses recíprocos".
¡Qué sabiduría!, ¡qué tremenda visión del futuro!. ¿Pueden haber muchas frases que se identifiquen más con el turismo que ésta?
"No venderé el rico patrimonio de los orientales al bajo precio de la necesidad".
Una de mis mayores preocupaciones actuales, es salir a buscar avisadores para el PDA. Los que generalmente inundan las arcas de los medios, no me quieren ver ni en fotos, por algo será. De todos modos, en este caso, "cualquier monedita sirve", no es aplicable.
"Soy poco amigo, Señor, de las formalidades superfluas; la verdad simple y clara es la expresión de mi lenguaje".
Juro por lo que más quiero, mi familia, que no tenía presente esta cita cuando con otras palabras, dije y escribí, lo mismo, hace pocas horas cuando se me hizo ver que había ignorado ciertas formalidades internas para expresar mi sentir y mi visión, luego del ataque sufrido
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"Cuando no tenga soldados pelearé con perros cimarrones".
"Tengo mis convicciones, sé muy bien que prensa turística quiero para nuestros países y por ella, de una u otra forma seguiré bregando." (Carta al FORPRETUR, del 24 de febrero de 2011).
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