por Sergio Antonio Herrera
Lo que publicaron
Búsqueda en la nota de tapa, cita al Vicepresidente Danilo Astori: "Es el principal rubro de exportación, el rubro número uno computando bienes y servicios. No está mal que los uruguayos sepan que el rubro número uno de sus ventas al exterior computando bienes y servicios es el turismo y que representa entre 6% y 7% del PBI" y al Ministro Héctor Lescano presagiando una temporada positiva con un incremento de ingreso de turistas entre un 7% y un 10%.
Por su parte Aguirre en El País, cataloga la gestión del gobierno en turismo como un éxito que cuestiona las políticas seguidas en otras áreas. Luego de comparar los ingresos registrados en 2005 (594 millones de dólares) y 2009 (1.312), el columnista dice: "Se podrá decir que se trata de un fenómeno previsible, teniendo en cuenta las ventajas comparativas del país. Pero en materia económica nada es inevitable, y a la suerte hay que ayudarla. Esto alienta la tesis de que desde el año 86, en que el primer gobierno del Dr. Sanguinetti creó el Ministerio de Turismo, las sucesivas gestiones han mantenido una continuidad en las políticas de apoyo, logrando además un delicado equilibrio entre el empuje privado, el estímulo público y la visión a largo plazo. Algo que se notó especialmente con la llegada del primer gobierno frenteamplista. Lejos del espíritu refundacional que marcó a la mayoría de las políticas de ese gobierno, la gestión de Héctor Lescano ya desde el inicio anunció que sería una continuación de lo que, en general, se consideraba había sido una buena actuación de su predecesor, nada menos que Pedro Bordaberry. Pese a ser un político en las antípodas ideológicas del gobierno que por entonces asumía, Lescano no tuvo problemas en elogiar públicamente la "prolijidad" con la que Bordaberry le transfirió el cargo. Y su subsecretario, Alberto Prandi, afirmaba en la prensa que "se va a recoger todo lo bueno que se ha hecho en este período".
El aprendizaje, ¿o la ratificación?
Hay algo que deberían tener aprendido los uruguayos en cuanto a la administración del turismo y esto es que en este sector, quizás más por hechos fortuitos que por política de Estado, tomando en cuenta el período de cinco años 2000/2005 a cargo de Pedro Bordaberry, el anterior 2005/2010 de Lescano y lo que va del actual, bajo la misma conducción, se ha dado lo que todos quienes analizamos esta actividad hemos reclamado siempre: continuidad.
Bordaberry tuvo como una de sus principales características el diálogo fluído con la actividad privada y también una firme postura con respecto al márquetin del destino y fue en su período que comenzó a hacerse cargo de la publicidad Young & Rubicam bajo la batuta de Alvaro Moré, gestión que mantuvo durante el primer gobierno del FA y sigue en el actual.
El comienzo de la era Lescano, no parecía ser tan auspicioso, los primeros tiempos se caracterizaron por las quejas en el sector por el escaso diálogo y por una postura, tal vez por desconocimiento, del propio Ministro, distante y cuestionadora. En una entrevista que le realizamos el 4 de febrero de 2007, manifestó: "En nuestro país, no hay especialistas de verdad en turismo, nómbreme algún Grado 5.", lo cual levantó gran polvareda y mereció nuestro artículo No nos pudimos aguantar, en el que incluimos una extensa nómina de especialistas y varios grado 5.
Fue muy confusa en esos comienzos la verdadera función de Benjamín Liberoff, quien figuraba como asesor pero en realidad era bastante más que el Director Técnico, cargo que figura en el gran debe de la gestión de Lescano, cubierto "por cumplir" en el último año del primer período y aún acéfalo en lo que va de éste.
Pero de algún modo todo comenzó a cambiar y para nosotros, el punto de inflexión se dio el viernes 14 de setiembre de ese mismo 2007, en Solanas, en lo que para nosotros fue El mejor discurso del Ministro de Turismo ( y Deporte) cuando comenzó a trasmitir la sensación que tomaba definitivamente las riendas de la conducción del turismo y fue esa, la primera vez que habló de la necesidad de separar turismo de deporte.
La segunda mitad del primer período de Lescano vio afianzarse el relacionamiento público-privado y fue decisivo el pronunciamiento del empresariado para la re-designación por parte del Presidente Mujica, no solamente del ministro, sino de todo el equipo.
El sábado 5 de diciembre de 2009, en La Paloma, en la última reunión abierta de la Cámara Uruguaya de Turismo, Luis Borsari tomaba la frase de la carta enviada por el CPETUR, leída en esa instancia por Liliana Díaz: "no innovar" y con ella, anunciaba que la actividad privada veía con muy buenos ojos la continuidad del equipo ministerial.
El lunes siguiente, Lescano era ratificado en el cargo y a las pocas horas, en Punta del Este, agradecía en un discurso lo ocurrido en La Paloma.
No haría falta recordar que no estamos 100% de acuerdo en todo lo que hace la actual conducción, siempre habrá matices, pero ha corrido mucha agua debajo de los puentes y hoy tenemos un sector pujante, convertido como le gusta decir al Ministro, en la locomotora de la economía y nos congratula reconocerlo. Nos vemos.
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