Con dos guerras activas, el mapa del turismo deja de ser global
Domingo, 22 Marzo 2026

Con dos guerras activas, el mapa del turismo deja de ser global

Durante años repetimos —casi como un mantra— que el turismo era la industria de la integración, la herramienta más eficaz para acercar culturas y derribar fronteras. Pero el mundo actual parece decidido a contradecir esa premisa. La simultaneidad de dos conflictos de alto impacto, uno en torno a Irán y otro en Ucrania, no solo tensiona la geopolítica global: está redibujando el mapa del turismo internacional.


por Sergio Antonio Herrera, desde Punta del Este

Ese "nuevo dibujo" se está haciendo de una manera silenciosa pero contundente.

Donde el turismo deja de existir

El núcleo duro del conflicto —Irán, Israel, Líbano, Siria, Irak, Yemen y Ucrania— queda automáticamente fuera del mapa de cualquier planificación de viajes.

Aquí no hay matices. Hay guerra.

Y cuando hay guerra, el turismo desaparece sin escalas.

El nuevo territorio incómodo

Más interesante es lo que ocurre en las zonas que no están en guerra, pero dejaron de ser previsibles.

El Golfo sigue operando con normalidad aparente, pero bajo una sombra nueva: la posibilidad de escalada.

Europa del Este continúa recibiendo turistas, pero convive con una militarización creciente.

El resultado no es la cancelación del viaje. Es la duda.

El nacimiento de los destinos refugio

América —y particularmente el Cono Sur— aparece hoy como una zona naturalmente protegida del conflicto global.

Europa Occidental mantiene su atractivo.

Asia-Pacífico se consolida como el espacio más alejado de esta doble tensión.

No son destinos nuevos. Pero sí son destinos revalorizados.

El verdadero impacto

El viajero contemporáneo no teme necesariamente a la guerra. Lo que teme es la incertidumbre:

- No saber si su vuelo saldrá
- No saber si su escala será viable
- No saber si su seguro lo cubrirá

El turismo no se detiene. Pero se reorganiza en función de la certeza.

El mundo deja de ser global

Durante décadas creímos que el mundo era un espacio abierto. Hoy esa idea empieza a resquebrajarse.

El turismo sigue existiendo. Pero ya no es global. Es selectivo.

El mundo no se detiene. El turismo tampoco. Pero ambos están cambiando.

Y quizás estamos entrando en una nueva era: la del viajero que, antes de elegir destino, deberá elegir de qué lado del mapa quiere estar.

Escribir un comentario

Promovemos la comunicación responsable. No publicamos comentarios de usuarios anónimos ni aquellos que contengan términos soeces o descalificaciones a personas, empresas o servicios.