por Sergio Antonio Herrera
Si siempre decimos que el turismo, por su trasnversalidad, tiene que ver con casi todas las actividades del país, no es menos cierto que por lógica, también está expuesto a toda la problemática de todos los sectores.
Demás está decir que el alto índice de conflictividad laboral que avanza en el país, al menos a nosotros nos tenía en alerta amarilla de cara al verano y si ahora le sumamos el dato de la realidad del retiro de la negociación del Grupo 12 del Consejo de Salarios de la mesa Directiva de AHRU, es decir, hoteles y restaurantes, el tono pasa a ser naranja intenso.
No queremos ser pájaros de mal agüero y nombrar algunos de los conflictos que generalmente se plantean antes del verano y que este año, nada indicaría que dejen de reiterarse, pero en estos casos si, podemos afirmar que no hay que apelar a la transversalidad para asimilarlos al turismo, tienen directa relación y hablamos de más de tres gremiales.
En las últimas horas, escuchamos nuevamente al Presidente Mujica hablar que en algunos años podemos llegar a ser un país desarrollado.
Igual que al inicio: ojalá que así sea, pero...
1 - Cuando llamo a Ancel *611 al menos, alguien debería responderme antes de la media hora y después de unos 6 o 7 intentos.
2 - Cuando llego a casa, en la Costa de Oro, sigo sintiéndome Neil Armstrong, transitando por el suelo lunar.
3 - cuando voy a pagar a la caja de una oficina pública, un banco o un supermercado, hay un 20% o 30% del total, funcionando.
4 - Cuando transito por alguna calle como por ejemplo Colonia (nada ancha), veo la señalización solo bus a la derecha y a la izquierda, autos estacionados.
5 - Cuando me dan ganas de ir al fútbol, pienso en el entorno y me quedo en casa y a veces, lo veo por TV.
6 - Cuando bajo del auto o de un taxi, cuando entro a un comercio o cuando camino por el centro, recurro inconscientemente a la visión periférica adquirida de cuando jugaba al básquetbol, para prevenir el tercer asalto en los últimos tiempos.
¿Sigo?
Nos vemos.
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