Las quejas, al Rey de Borgoña o a Magoya...
Lunes, 09 Agosto 2010

El consumidor en Uruguay es un paria, ahora, la pregunta es: ¿las autoridades competentes, no consumen?. Publicidad engañosa, servicios deficientes, maltrato y nadie hace nada y muy pocos son los que dicen algo.

por Sergio Antonio Herrera

El tema llega a nuestra mesa de trabajo, en forma de correo electrónico por parte de una lectora que nos hizo llegar la gran controversia que se está dando en una de las redes sociales de moda, en la página de una empresa de transporte fluvial.

La denuncia llegó durante el fin de semana, razón por la cual no pudimos completar la investigación necesaria y por lo tanto, concretamente a ella no vamos a referirnos hasta corroborar los datos, pero si nos dio pie para tocar este tema que hace mucho tiempo nos inquieta.

La anarquía que es el medio web en las ofertas de viajes, turismo y transporte, ya es algo que no da siquiera para molestarse pues, allá ellos, quienes eligen esos canales para sus compras.

Pero también en la publicidad convencional se encuentran por ejemplo,  ofertas de pasajes aéreos de un punto hasta el otro y no se dice que parte de ese recorrido no se hace en avión sino por tierra.

Si uno toma un taxi en Montevideo y mide al menos 1.80, una estatura normal, corre el riesgo de viajar sumamente incómodo, de acuerdo al modelo o la marca que sea el coche de alquiler, ¿la causa?, la inservible mampara que aún siguen exigiéndoles a estos vehículos.

Para viajar en ómnibus urbanos o suburbanos hay que llevar tapones para los oídos o de lo contrario, estar dispuesto a escuchar cuanta rascada musical hay en el dial.

Cuando se acude a un banco, a una financiera o simplemente a un supermercado (con la honrosa excepción de Tienda Inglesa), es muy común ver la mayoría de las cajas sin cajera/o y en las pocas habilitadas, sea la hora que sea, largas colas de pacientes clientes.

Las escaleras mecánicas de los centros comerciales, están fuera de servicio en reiteración real.

Comprar entradas para un partido de fútbol, ver una película o una obra teatral, es sinónimo de hacer cola.

Ir a la tanda viendo televisión, es un viaje prácticamente sin  retorno.

Pero hablando de TV, a pesar que vivimos en Uruguay, cuando se enciende el aparato, todos sabemos que durante el lapso de tiempo que veamos algún programa, salvo que pongamos el Canal Vasco o la Deutsche Welle, aparecerá invariablemente Ricardo Fort.

El precio de los refrescos chicos en bares y restaurantes debería ser, en algunos casos, causal de cadena perpetua.

El pan del chivito invariablemente frío, los panchos cada vez más chicos,  la aceitera sin lavar, el salero tapado, las papas fritas en aceite quemado y....basta!!!Nos vemos.

Portal de América

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