Zapatero a tus zapatos
Domingo, 18 Julio 2010

El pasado miércoles 14 publicamos, firmado por el Economista Jorge Caumont,  incluído en El País Digital  Artículo con pocas consecuencias  en el que el autor analiza una nota del Miami Herald y se permite teorizar sobre turismo,la promoción y dar consejos a los especialistas.

por Sergio Antonio Herrera

Desde el Portal del Uruguay especialmente, hemos sido críticos en determinados períodos de la gestión promocional encarada por el Ministerio de Turismo y Deporte, así como también de la participación de sus asesores publicitarios.

Hemos expresado desde nuestra tribuna, total discordancia con algunos métodos, con algunas campañas específicas y con el encare global del mensaje y los escenarios y/o medios elegidos.

Nos hemos quejado (y lo seguimos haciendo), porque generalmente, cuando llegan periodistas de turismo a nuestro país, no se nos comunica, no se nos convoca, no se nos permite interactuar con los mismos ni cumplir la tarea de anfitriones que deberíamos realizar, como integrantes de la entidad gremial de la prensa turística.

Con estos apuntes preliminares queremos situar a los nuevos lectores ante nuestra forma de hacer periodismo, pretendidamente ecuánime, coherente e independiente.

El artículo de Caumont

Comienza en su artículo diciendo que debería ser habitual que los economistas analicen al turismo como actividad económica pero en la misma nota, en vez de pregonar con el ejemplo, pretende señalar errores de enfoque de la autora del reportaje publicado en el Herald, "olvida los hoteles más reconocidos de Montevideo como el Sheraton por ejemplo, una omisión incomprensible por ser bueno y el más conocido en el exterior" dice Caumont, cayendo a su vez él en el error u omisión al ignorar al  Radisson Montevideo.

Cae Caumont en el viejo error de quejarse por que la colega no menciona a Punta del Este y si nombra a Montevideo. Olvida el autor que la novedad para un periodista que descubre el Uruguay se da en una ciudad como nuestra capital, por sus particularidades y aunque no le guste a Caumont, suena lógico que la colega mencione las principales plazas montevideanas, su rambla, la feria de Tristán Narvaja y demás. Nadie y menos nosotros vamos a negar a Punta del Este, nuestro ícono, nuestro orgullo, la generadora de la mayor cantidad de divisas que ingresan a las arcas del Estado, pero, la noticia es que Punta no es noticia, por la sencilla razón que es una marca conocida que se acomoda en el mismo escaparate que Saint Tropez, Cannes, Ibiza o sus pares del Caribe.

Pero en su comentario más arriesgado,cuando se refiere a las evaluaciones que se hacen previas a la alta temporada Caumont dice: "Poco se evalúa si el gasto público y privado que se hace en promocionar al turismo, en recibirlo adecuadamente, en facilitarle al turista su estadía con seguridad y otros servicios por el estilo, generan buenos rendimientos para el país y para su sociedad.

Las cifras corroboran que el turismo es importante para Uruguay. Se trata de una actividad que viene creciendo mucho en los últimos años. Sin embargo, tal vez no sea tanto por el esfuerzo que hacen los uruguayos, incluida la administración, y más por lo que ocurre en el exterior que derrama efectos expansivos sobre el turismo en nuestro país. Una nación que no atrae turistas de fuera de la región que no sean los que vienen a Buenos Aires principalmente; o, en mucho menor medida a Sao Paulo al sur; o los que vienen "de recorrida" en los cruceros. Los de afuera de la zona del Mercosur son turistas que vienen muy "de paso".

La rigurosidad de los juicios

A menos que se quiera lograr algún efecto colateral, no parece aconsejable hacer afirmaciones sin conocer la realidad o al menos, ignorarla.

Nadie que entienda algo al menos, sobre turismo, puede pretender que Uruguay en solitario, capte mercado del hemisferio Norte, salvo excepciones.

Siempre, por distancia, por costo de transporte, por mejor aprovechamiento del tiempo, los turistas norteamericanos, así como los europeos o los asiáticos, buscan y buscarán visitar destinos integrados en un paquete regional y nunca, un sólo destino, de esa forma, siempre estaremos recibiendo prioritariamente, a "los que vienen a Buenos Aires principalmente; o, en mucho menor medida a Sao Paulo al sur; o los que vienen "de recorrida" en los cruceros" y agregamos emulando a Rosencoff: "que nunca falten".

Si hay algo que a la administración Lescano no se le puede reclamar (más allá de nuestras precisiones líneas arriba) es el trabajo de hormiga que se ha hecho para traer periodistas extranjeros al país y en ello, un total destaque para la permanente llegada de colegas norteamericanos, generalmente con un aliado de lujo en esa gestión como lo es la aerolínea American Airlines y la permanente colaboración en lo que les compete, de los empresarios privados locales.

El señor Caumont debería saber que se ha traído todo tipo de periodistas: los free lance, los considerados referentes, los líderes de opinión, los especializados y también, se han hecho ingeniosos acuerdos con las cadenas internacionales como CNN, FOX y ESPN por ejemplo.

Nos consta que se les documenta fehacientemente a todos los invitados, se les entrega material promocional de alta calidad, se les acompaña durante toda la estadía con personal idóneo y se intenta, orientarlos de la manera más conveniente a nuestros intereses turísticos pero, a nadie puede cruzársele siquiera por la cabeza que a este tipo de periodistas se les pueda entregar una gacetilla de prensa para que copien y peguen.

Zapatero a tus zapatos

El título de este artículo, si bien podría tener un costado irónico, posibilidad que aceptamos, pretende ser una solicitud. Lejos de molestarnos que el señor Caumont opine sobre turismo, aún discrepando con su enfoque, lo celebramos y lo agradecemos y ahora, sin la más mínima pizca de ironía, nos permitimos decirle que lo mejor sería que él mismo siga su propia afirmación del comienzo de su artículo: que como economista analice el turismo, pero que lo haga desde donde nos puede servir a todos, que estudie, que analice las estadísticas para confirmar que estén bien hechas; que se interne en la marcha de la construcción de la Cuenta Satélite; que vea si es lógico que una actividad que hace ingresar a las arcas del Estado más de mil trescientos millones de dólares al año, bastante más que las exportaciones de carne, cuente con solamente poco más de siete millones de dólares para promoción; que ayude a la actividad a dictaminar certeramente la causa de la demora en salir de la estacionalidad. En fin, más que zapatero a tus zapatos, economista a la economía. Nos vemos.

Portal de América

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