Sarandí del Yí ocupa un lugar estratégico en el mapa del Uruguay. Desde allí convergen rutas, personas, producción y servicios que conectan el interior con Montevideo. En ese entramado, Turismar dejó hace tiempo de ser solamente una empresa de transporte para convertirse en un actor permanente de la vida de la ciudad. Así lo entiende Mario César Pereyra. Al comenzar la conversación, el alcalde no se limita a felicitar a la empresa por sus cincuenta años. Lo hace desde una mirada muy particular: la de quien considera que un gobierno debe administrar con eficiencia, pero también con sensibilidad social. Bajo esa lógica observa a Turismar. “Es una empresa solidaria, que siempre está cuando la gente la precisa y que mantiene las puertas abiertas”, resume al describir el vínculo construido durante décadas con la comunidad. Para Pereyra, el valor del transporte no se mide únicamente por la cantidad de kilómetros recorridos. 59Entrevista “Turismar es una empresa sarandiSe mide por la capacidad de comunicar al interior con la capital en un país históricamente centralizado. Por eso considera indispensable respaldar a quienes hacen posible esa conexión cotidiana.
En ese mismo espíritu, destaca el proyecto de la nueva terminal de Sarandí del Yí, una obra que considera estratégica para el desarrollo de la ciudad y que deberá responder tanto a las necesidades de la población como de las empresas transportistas. La conversación deriva luego hacia los proyectos de crecimiento del municipio, el desarrollo productivo y la presencia de Sarandí del Yí en la Expo Prado. Pero incluso allí vuelve a aparecer Turismar como un aliado natural del desarrollo local. El alcalde entiende que las empresas privadas forman parte del mismo proceso de construcción de comunidad y que, por esa razón, deben integrarse a los grandes proyectos de la ciudad. Sin embargo, el momento más significativo llega casi al final de la entrevista. Después de hablar de proyectos, infraestructura y futuro, Pereyra resume en pocas palabras el sentimiento que existe en Sarandí del Yí hacia la empresa. yense”, afirma con total naturalidad. La frase no pretende describir un origen geográfico. Describe un sentido de pertenencia. Porque, según explica, la empresa ya forma parte de la vida cotidiana de la ciudad, mantiene una relación permanente con sus habitantes y conserva algo que considera fundamental: la cercanía. “Uno llama y te atienden muy bien. En la vida hay que ser agradecido”, dice, convencido de que la calidad del servicio también se construye a partir de esos pequeños gestos que muchas veces pasan inadvertidos. En una época donde la tecnología parece reemplazar el contacto personal, Mario César Pereyra encuentra precisamente allí una de las fortalezas de Turismar. La empresa creció. Se modernizó. Pero nunca perdió la capacidad de seguir siendo cercana. Y quizá por eso, en Sarandí del Yí, muchos sienten que ya forma parte de la familia de la ciudad.


