Habla de un acontecimiento que marcó un cambio para la localidad. “Fue algo muy importante para el turismo de San Gregorio”, resume al recordar los quince años del inicio del servicio, convencido de que la conectividad fue determinante para consolidar el crecimiento del balneario. El alcalde destaca que miles de visitantes utilizan cada temporada los servicios de la empresa para disfrutar de las playas sobre el Río Negro, del museo de artes visuales, de las esculturas al aire libre y de un entorno natural muy diferente al de los balnearios oceánicos. Pero también reconoce otro fenómeno. 46Entrevista Después de la pandemia, San Gregorio vivió la mejor temporada turística de los últimos años. Trabajaron las casas de alquiler, los hoteles, la gastronomía y también el transporte. “Todos trabajaron”, dice con satisfacción, convencido de que el crecimiento solo tiene sentido cuando beneficia a toda la comunidad. Rodríguez define a San Gregorio como un lugar tranquilo, seguro y familiar. Un destino que ofrece kilómetros de playas sobre el Río Negro y que logra atraer visitantes durante todo el año gracias a sus atractivos culturales y naturales. Esa combinación, explica, hace que la conectividad resulte imprescindible para sostener el desarrollo turístico. Pero el reconocimiento hacia Turismar va mucho más allá del turismo.
El alcalde pone especial énfasis en un aspecto que, según él, pocas veces se conoce fuera de la comunidad. La función social de la empresa. “Golpeamos la puerta y siempre está abierta para la sociedad de San Gregorio”, afirma al recordar el apoyo brindado a estudiantes, personas con problemas de salud y vecinos que muchas veces necesitan trasladarse cuando los recursos municipales no alcanzan. Para Rodríguez, esa actitud merece un reconocimiento especial. “El pueblo de San Gregorio debe estar muy agradecido con Turismar”, sostiene, convencido de que el servicio prestado trasciende ampliamente el transporte de pasajeros y encomiendas. La entrevista concluye hablando de otra obra que, a su juicio, simboliza el crecimiento de la localidad: la nueva terminal. Rodríguez no duda en definirla como un antes y un después. “Era una obra soñada y añorada por todos nosotros”, dice al explicar que la terminal mejoró la imagen de San Gregorio desde su propia puerta de entrada y fortaleció también la presencia de las empresas transportistas. En definitiva, para el alcalde, el desarrollo de un destino turístico no depende únicamente de sus paisajes. También depende de quienes hacen posible que la gente llegue. Y en esa historia de crecimiento, Turismar ocupa desde hace quince años un lugar que San Gregorio de Polanco reconoce y valora.


