En todo caso, lejos de rectificar o suavizar la situación, la oficina del gobernador de la provincia turca occidental de Aydın echó más leña al fuego y declaró en una publicación de X que era "absolutamente imposible" que este barco de la compañía Virgin Voyages atracara en el puerto de Kuşadası. Afirmó que el barco había sido fletado por grupos "conocidos por un comportamiento incompatible con la estructura de la sociedad y valores morales turcos", informa FVW.
Según ha explicado el touroperador estadounidense Atlantis Events en su página web, ha optado por modificar el itinerario previsto, de forma que el barco hará escala en El Cairo (Egipto) y en la isla griega de Creta, en vez de en tierras turcas.
La prohibición no sale de la nada, pues el ambiente se había ido caldeando contra el atraque del barco desde días atrás. Así, antes del viaje, algunos medios de comunicación turcos progubernamentales y distintas voces conservadoras en redes sociales se mostraron contrarios a la visita del crucero y exigieron su cancelación.
Este trato discriminatorio no tiene anclaje en las leyes turcas, pues la constitución laica del país no contiene preceptos que prohíban al colectivo LGBTQ+, pero el presidente Recep Tayyip Erdoğan exhibe una clara retórica anti-LGBTQ+. Además, los eventos de la Semana del Orgullo están prohibidos por supuestos motivos de seguridad y orden público.
Portal de América - Fuente: Tourinews

