Nos sorprendió gratamente en cuanto a su atractivo como destino turístico y a la vez nos emocionó caminar por los lugares donde se desarrollaron hechos históricos como el Asedio y Sitio de los noventa o El Atentado que terminara con el asesinato del Archiduque Francisco Fernando y su esposa Sofía.

Jueves, 19 Septiembre 2024

Belgrado, Serbia - PDA Magazine

La espectacularidad de los templos ortodoxos como este, el de San Sava Un destino de visita obligada. Una ciudad que refleja la importancia que tuvo y tiene y que muestra lugares emblemáticos como su fortaleza en la “esquina” de los ríos Sava y Danubio; el Museo Tesla o los edificios de la Asamblea Nacional o el Palacio Viejo.

Jueves, 19 Septiembre 2024

Zagreb, Croacia - PDA Magazine

Como indicamos en la crónica correspondiente, la capital croata nos atrapó. A cada paso que dimos desfilaba ante nosotros el proceso histórico con acento claro en la historia reciente del Reino de Yugoslavia con el Rey Alejandro; el fascista Estado Independiente de Croacia de Ante Pavelic; la aparición del Mariscal Tito y su singular manejo de la Yugoslavia nexo entre los grandes poderes de la Guerra Fría y lo increíble de la última guerra de los noventa. Hotel Esplanade en Zagreb, ícono del glamour y esplendor del Jet Set entre los años veinte y treinta con la llegada del Orient Express a la estación contigua. Era el escenario donde las personalidades mundiales participaban en fiestas no ajenas a los excesos.

Jueves, 19 Septiembre 2024

Liubliana, Eslovenia - PDA Magazine

La “ex Yugoslavia” es la mejor manera que encontramos para englobar a los países visitados ya que Eslovenia no pertenece a la Península balcánica como sí ocurre con Croacia, Serbia, Bosnia y Herzegovina y Montenegro. Comenzamos viajando en bus desde Milán hasta el primer destino de esta región que fue Liubliana, en Eslovenia, país de Europa Central que es uno de los 27 Estados miembros de la Unión Europea.

Cuarenta días pueden ser nada para viajar por Europa pero en nuestro caso tenemos muy en claro que es un privilegio poder hacerlo con la frecuencia que en los últimos tiempos hemos tenido la felicidad de reiterarlo.

Cuando programamos el actual viaje por Europa y mencionábamos que visitaríamos La Puglia, invariablemente nos decían: "No dejes de ir a Matera que está cerca!!". Luego de haber aceptado la sugerencia y haber estado en este municipio y ciudad italiana, capital de la provincia homónima, y primera ciudad de la región de Basilicata, en el sur de Italia a la cual habitan unos 60 mil personas, debemos agradecer muy sinceramente los consejos y sugerencias. Estuvimos en un lugar que emociona y reiterando lo del título, hay que conocerlo para reconocernos. La región de lo que hoy es Matera ha estado habitada desde el Paleolítico. La ciudad fue fundada por los romanos en el siglo III a. C., con el nombre de Metheola por el nombre del cónsul Quinto Cecilio Metelo.

Llegamos a la Capital de La Puglia, Bari, en ferry desde Dubrovnik luego de siete horas de navegación por el Adriático y a pesar de que el hotel elegido es muy bueno, queda alejado de la Ciudad Vieja, el verdadero objetivo de la visita a esta ciudad. Como el sistema de taxis es muy diferente en Italia y sólo se consiguen por teléfono, por alguna aplicación o en las paradas (que cuesta encontrarlas), caminamos bastante para alcanzar el segundo objetivo: comer los famosos orechiette, la pasta tradicional de Puglia y luego retornar andando también, al hotel. En esa primera vuelta pudimos apreciar el gran ritmo de la principal arteria, el Corso Vittorio Emanuelle que divide la ciudad vieja de la parte moderna. La cena estuvo exquisita y a muy buen precio en un lugar típico junto a la Catedral de San Sabino. Compartimos los principales atractivos y puntos de interés visitados en la propia Bari, luego en ruta hacia Lecce, pasando por Polignano a Mare, el pueblo donde nació Doménico Modugno; Monópoli; Alberobello y sus Trullis. Luego del pernocte en la Ciudad Ocre o Dama del Barroco como le llaman a Lecce, al día siguiente continuamos viaje por Brindisi (que nos encantó también, hacia Matera, en la Basilicata, que será motivo de una próxima crónica.

Estamos culminando nuestro viaje por la “ex Yugoslavia” que es la única forma de englobar los países visitados ya que Eslovenia no pertenece a la Península balcánica como sí ocurre con Croacia, Serbia, Bosnia y Herzegovina y Montenegro. Comenzamos viajando en bus desde Milán hasta el primer destino de esta región que fue Liubliana, en Eslovenia, país de Europa Central que es uno de los 27 Estados miembros de la Unión Europea.

Hemos dicho varias veces que en la última década usamos los servicios de Civitatis regularmente en nuestros viajes. Casi invariablemente el resultado ha sido óptimo y sin dudarlo lo reflejamos en nuestros artículos y se lo comentábamos a los amigos que emprendían viajes. Pero en este viaje por la ex Yugoslavia uno tras otro han aparecido los inconvenientes por omisiones o fallas de los operadores locales. El clásico eslógan que brindan excursiones en español cada vez es menos real y quizás ese cambio, para operadores que no solo trabajan en otros idiomas sino que tienen modos o costumbres diferentes complica aún más las cosas. Por lo tanto, fieles a nuestro estilo, cuando hay errores también hay que decirlo.

Llegamos a la segunda ciudad croata luego de un recorrido en auto un tanto dificultoso. Hay segmentos de autopista (los menos), carreteras convencionales y se atraviesan grandes elevaciones durante la mayor parte de la ruta. No hay mayores riesgos en el camino de montaña. Lo complicado es el tiempo que se pierde en las varias detenciones entre una y otra frontera (veníamos de Sarajevo, en Bosnia y Herzegovina. La desagradable sorpresa fue al llegar y comprobar que lo que habíamos reservado por Booking no era un hotel, sino "algo" que se llama Metropole Luxury Rooms que terminó siendo un edificio de no muy lindo aspecto anterior en el que tuvimos que subir CUATRO PISOS POR ESCALERA ya que no tiene ascensor, para llegar a una habitación casi sin ventilación, donde el frigobar no enfriaba. La ubicación no era mala, está a unos seiscientos metros del "ruido" costero.


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